Cada día estoy más feliz de haberme adentrado en el mundo de la Danza Integral, Creativa, Consciente y Vital.
Y es que, a pesar de todos los miedos que tenía a lo desconocido, a hacer el "ridículo", al "qué pensarán..", al rechazo, .... Me atreví a seguir mi propio impulso y aventurarme a hacerlo.
Y ... ha sido una de las mejores cosas que he hecho en mi vida!
Literalmente, la Danza Integral me ha transformado.
No es que yo sea una nueva persona, si no que gracias a la Danza me he desprendido de multitud de capas que cargaba en mi día a día.
Y todo ese cambio, no solo se manifiesta en mis danzas, si no que se traslada a todos los ámbitos de mi vida.
Uno de los mayores beneficios que me ha aportado ha sido mejorar mi nivel de autoestima, mi confianza, y la convivencia con mis miedos de una forma positiva.
Esto se debe a que a través de la danza integral, he aprendido a escucharme y respetarme, y de esta forma he podido darme permiso de soltar lo innecesario, lo superfluo, las etiquetas y los "trajes" adquiridos como modo de supervivencia en esta sociedad.
Y al desprenderme de todas esas capas que ocultaban mi verdadero Ser, escondido en Mi Oculto Rincón, en lo más recóndito de mis entrañas, ... he recuperado mi espontaneidad, mi alegría de vivir, y mi niña interior ha vuelto a danzar la vida llena de ilusión y amor por compartir.
Este contacto profundo conmigo misma, que al principio asusta, es tremendamente liberador.
Me ha permitido acunarme, amarme, y atenderme. Fluir conmigo misma, a través de mis propias emociones, llevadas al movimiento físico, para darle alas y hacerlas emerger sin dar más tregua a su escondite y rechazo.
En definitiva, la Danza Integral me ha permitido volver a mi autenticidad siendo consciente de ello, y de una forma sutil y bella, mediante el juego, el movimiento, y la escucha.
Si tenéis la oportunidad de experimentarla no dudéis en hacerlo, ya que seguro que os aporta beneficios. No es una terapia, pero sí una actividad terapéutica. La puede hacer cualquier persona de cualquier edad y con cualquier limitación, ya que se se parte de la capacidad de cada uno.
Mostrando entradas con la etiqueta danza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta danza. Mostrar todas las entradas
lunes, 3 de octubre de 2016
DANZA INTEGRAL CREATIVA
Etiquetas:
autoescucha,
autoestima,
beneficios de la danza,
consciencia corporal,
contacto,
creatividad,
danza,
danza integral,
danzaterapia,
movimiento,
niña interior,
renacer
lunes, 25 de marzo de 2013
DANZATERAPIA IV. Primavera
Primavera significa "primera vez que ves", y este año, puedo decir que por primera vez he visto algo que nunca había visto....
Hace tiempo me di cuenta de un mecanismo adquirido inconscientemente: mi tendencia a apartarme de los grupos.
Sin saber muy bien por qué, tendía a hacer esto. Y lo hacía muy sutilmente, casi sin darme cuenta de ello.
En la danza, me ocurría lo mismo. Puesto que todo lo que haces en tu día a día, se manifiesta en cualquier actividad.
Digamos que cualquier grupo de trabajo, es como un "micromundo" en el que manifestamos lo que nos pasa y cómo vivimos fuera, en nuestra realidad diaria.
Danzaba siempre alrededor de los demás. Dando vueltas por la sala, sin meterme "en medio".
Después de una charla con mi tutora de danza, me propuse cambiar este mecanismo adquirido. Simplemente probé a ver qué sucedía. Aparqué mis miedos y me dispuse a ABRIRME a los demás. A integrarme del todo.
Y ..... el resultado fue espectacular!!!
Para empezar diré que me resultó mucho más fácil que de lo que creía. Pues simplemente me dejé llevar, poniendo una clara intención de no alejarme, y de buscar al otro.
Y ¿sabéis lo que encontré? .... ¡al otro! Por primera vez pude ver al otro en su SER. Y pude disfrutar de su mirada, desde su corazón, desde su alma.
No veía su mente, su juicio, su apariencia, ... Veía su ser.
Evidentemente, si todos somos espejos del otro, si yo me abro, y me muestro desde mi corazón, aparcando mis miedos, y mi mente, puedo ver al otro de la misma manera.
Fue maravilloso encontrar en cada una de mis compañeras, una belleza inmensa. Alegría, ternura, sinceridad, espontaneidad, dolor, creatividad, fortaleza, compasión, dulzura, ....
Y a esta maravilla de poder ver al otro en su SER, he de añadir mi satisfacción personal de haberlo conseguido. De vivir con los demás desde mi SER, sin miedo al rechazo, sin miedo a sus juicios. De poder participar sin límites. De COMPARTIR sin ponerme por debajo ni por encima. De sentirme IGUAL al otro. De respetar mi ser y respetar al otro. En definitiva de OCUPAR MI LUGAR.
Esta primavera ha comenzado para mi con muchas enseñanzas, y como suele ocurrir, siempre vienen seguidas una de otra, como una cadena que gira a toda velocidad....
Primero fue mi niño, que me lanzaba un claro mensaje de aprendizaje (Tú puedes), seguido de esto me llegó el libro de La Ley del Espejo (¿Qué me muestra mi vida?), la charla con mi tutora (Simplemente prueba a hacerlo), y ... la danza en primavera (Me abro al otro, y lo VEO). Todo con un claro mensaje final: ocupo mi lugar, sin alejarme, sin sentirme inferior ni superior.
Gracias a todas las personas que me ayudaron a ver, que me mostraron el camino, que me enviaron las "señales" para aprender esta lección que tenía pendiente.
Hace tiempo me di cuenta de un mecanismo adquirido inconscientemente: mi tendencia a apartarme de los grupos.
Sin saber muy bien por qué, tendía a hacer esto. Y lo hacía muy sutilmente, casi sin darme cuenta de ello.
En la danza, me ocurría lo mismo. Puesto que todo lo que haces en tu día a día, se manifiesta en cualquier actividad.
Digamos que cualquier grupo de trabajo, es como un "micromundo" en el que manifestamos lo que nos pasa y cómo vivimos fuera, en nuestra realidad diaria.
Danzaba siempre alrededor de los demás. Dando vueltas por la sala, sin meterme "en medio".
Después de una charla con mi tutora de danza, me propuse cambiar este mecanismo adquirido. Simplemente probé a ver qué sucedía. Aparqué mis miedos y me dispuse a ABRIRME a los demás. A integrarme del todo.
Y ..... el resultado fue espectacular!!!
Para empezar diré que me resultó mucho más fácil que de lo que creía. Pues simplemente me dejé llevar, poniendo una clara intención de no alejarme, y de buscar al otro.
Y ¿sabéis lo que encontré? .... ¡al otro! Por primera vez pude ver al otro en su SER. Y pude disfrutar de su mirada, desde su corazón, desde su alma.
No veía su mente, su juicio, su apariencia, ... Veía su ser.
Evidentemente, si todos somos espejos del otro, si yo me abro, y me muestro desde mi corazón, aparcando mis miedos, y mi mente, puedo ver al otro de la misma manera.
Fue maravilloso encontrar en cada una de mis compañeras, una belleza inmensa. Alegría, ternura, sinceridad, espontaneidad, dolor, creatividad, fortaleza, compasión, dulzura, ....
Y a esta maravilla de poder ver al otro en su SER, he de añadir mi satisfacción personal de haberlo conseguido. De vivir con los demás desde mi SER, sin miedo al rechazo, sin miedo a sus juicios. De poder participar sin límites. De COMPARTIR sin ponerme por debajo ni por encima. De sentirme IGUAL al otro. De respetar mi ser y respetar al otro. En definitiva de OCUPAR MI LUGAR.Esta primavera ha comenzado para mi con muchas enseñanzas, y como suele ocurrir, siempre vienen seguidas una de otra, como una cadena que gira a toda velocidad....
Primero fue mi niño, que me lanzaba un claro mensaje de aprendizaje (Tú puedes), seguido de esto me llegó el libro de La Ley del Espejo (¿Qué me muestra mi vida?), la charla con mi tutora (Simplemente prueba a hacerlo), y ... la danza en primavera (Me abro al otro, y lo VEO). Todo con un claro mensaje final: ocupo mi lugar, sin alejarme, sin sentirme inferior ni superior.
Gracias a todas las personas que me ayudaron a ver, que me mostraron el camino, que me enviaron las "señales" para aprender esta lección que tenía pendiente.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Vistas de página en total
Archivo del blog
-
►
2011
(40)
- ► septiembre (5)
-
►
2012
(26)
- ► septiembre (1)
-
►
2013
(20)
- ► septiembre (1)
-
►
2014
(9)
- ► septiembre (1)
-
►
2015
(10)
- ► septiembre (1)

