Llevo muchos años trabajando en el mismo lugar, con los mismos jefes y casi con todos los compañeros, y durante todo este tiempo, he padecido la misma situación una y otra vez.
La situación es la siguiente: yo siempre estoy entre dos frentes. La voz comunicante entre éstos. La que lidia entre uno y otro.La que aguanta las quejas de uno y las gracias del otro. La que se come todos los marrones por estar en medio.
Y entonces, yo me pregunto, ¿para qué he de vivir yo esto una y otra vez? ¿qué tengo yo que aprender de esto? ....
Hubo una época en la que estuve a punto de irme, y fue entonces cuando renací. Aprendí a vivir la situación de diferente forma. Los demás no cambian, pero yo sí puedo cambiar. Y fue lo que hice. Y conseguí estar de una forma tranquila, en paz, con ganas, y alegría.
Aquella situación era bastante peor que la actual.. Pues aunque en general, no dejaba de ser lo mismo de ahora (estar en medio) tenía demasiados agravantes añadidos.
Hoy he querido recordar ese capítulo de mi vida, para ver si me fortalece. Pues hoy, estoy de bajón. Viviendo la situación repetitiva desde lo más bajo de mi energía. Digamos que estoy "ploff" y necesito tomar fuerzas para levantarme y poder ver la situación desde otra perspectiva.
Si mi jefe me usa de saco de boxeo, ¿he de aprender a apartarme? ¿o poner la mejor cara para mantener mi puesto de trabajo?
Hasta ahora me he acercado siempre más a la segunda opción, aunque muchas veces me haya enfrentado contra esos puñetazos.
Será seguramente pues, que mi lección de vida es aprender a APARTARME. Que no es lo mismo que enfrentarme.
¿Apartarme pues significaría abandonar este trabajo? Pues puede ser. O no....
Si consigo vivir esta situación de una forma serena, y hasta un poco fría, tomando conciencia de lo que me corresponde o no cargar (no de lo que soy capaz de soportar, si no de lo que a mi toca llevar, por mi puesto, por mi responsabilidad) es posible que comience a vivir mejor. Que cuando vuelva a mi casa, lo haga con satisfacción y no con tristeza.
Si huyo del problema y es algo que "tengo que aprender", allá donde vaya seguramente se me presentará la misma situación o similir. Hasta que aprenda la lección que tengo pendiente.
Apartarme puede ser esquivar los golpes, y que si alguno me llega, éste no me afecte. ¿Y cómo lo haré? Pues con herramientas. Sí, todas las herramientas aprendidas en mis cursos de crecimiento personal.
Comparto algunas de estas herramientas:
Ante un bloqueo, ansiedad, miedo, ...entrar en "shok": SALIVAR, y respirar con conciencia.
Para el nerviosismo y/o la tristeza: sujetar el dedo anular con la otra mano, cubriéndolo lo máximo posible con los dedos y la palma. Si es de día, sujetaremos el dedo izquierdo. Si es de noche, el derecho. (Técina Jin Shin Yyutsu, de la que os hablé en la página "Cuerpo")
Cuando te sientas desubicado, perdido, sobrepasado por el estress y la preocupación, como "ido": pisa el suelo una y otra vez. Izquierda, derecha, izquierda, derecha, ... dando golpes firmes y fuertes con tus pies.
De esta forma tomas conciencia del aquí y el ahora. Te hace "volver" a tu ser.
Y las técnicas por excelencia: MEDITAR, RESPIRAR CON CONCIENCIA, SONREIR y SOÑAR.
Soñar en el sentido de proyectar lo que deseas en tu vida, con una fe absoluta de que se cumplirá.
Está demostrado que cuando sonreímos, se relajan un montón de músculos y se liberan endorfinas, lo que nos provoca un bienestar.
La respiración con conciencia equilibra mi sistema nervioso. Y me ayuda a entrar en sosiego.
Y la meditación, consigue apaciguar el estres que cargamos. Conectamos con nuestra esencia, lo que en realidad somos, nuestro ser. Y así olvidamos lo cotidiano, lo que no somos, nuestro ego.
Ya os contaré cómo evoluciona mi "vivir" esta realidad. Si logro modificar mi actitud y sentir. Y cómo lo he conseguido, si es que lo logro.....
martes, 30 de abril de 2013
martes, 9 de abril de 2013
DEJAR QUE LAS COSAS FLUYAN
Una y otra vez se repite la misma lección en mi vida....
No hay nada mejor que dejar que las cosas se "solucionen" por sí solas.
La experiencia me demuestra que cuando me obsesiono con un "problema" en la búsqueda de su solución, ésta no aparece..... Y lo único que consigo es darle vueltas al coco, pasarlo mal, deprimirme, enfadarme, estresarme...
Y permanecer en ese bucle es agotador....
Sin embargo, cuando acepto "lo que hay" y me olvido, ..... ¡el problema se resuelve solo!
Esto debe ser porque al apartar mi mente del problema, lo dejo de influenciar con mi energía, y ya no "atraigo" una y otra vez lo mismo.
La semana pasada, mi hijo comenzó a dormir muy mal, y solo quería que lo metiéramos en la cama de papá y mamá. No quería quedarse solo en su cuna.
Y una de dos, o te quedabas con él allí de pie toda la noche, .... o te lo llevabas a la cama.....
Ninguna de las dos opciones me gustaba demasiado.
Así que comencé un plan de cura del sueño, para quitarle los miedos, y acostumbrarlo a que durmiese solito.
Modificamos su cuarto, y le hicimos el cambio de cuna a cama. Motivando su nuevo estado, con frases como "el nene ya es mayor, qué bien! que puede dormir en cama!"
Pero él decía todo el rato que NO, que él no era mayor, .... Jijij
Estuvimos dos noches "luchando" con él. Para que se durmiese solito en su cama. Y ..... nada!! El resultado fue catastrófico... Pues lo único que sucedía es que él se llevaba un gran sofocón, y nosotros sufríamos por ello.
Se despertaba mucho por las noches, con el consiguiente efecto.... ¡ninguno dormíamos!
Después de varios días, y tras noches sin dormir, agotada, e impotente, me lo llevé a mi cama.
Y me desperté feliz. Y él, me miró sonriente, y tumbados en la cama suspiró y se volvió a dormir.
En ese momento, decidí que no iba a seguir ningún "plan" para curar su mal dormir. Que simplemente me iba a dejar llevar. Que lo acostaría en su cama cada día, permaneciendo allí hasta que se durmiese. Y que si por la noche, se despertaba, y no conseguía que permaneciese en su cama, me lo llevaría conmigo a la mía.
Así, sin darle demasiada importancia. Aceptando que mi hijo, ahora tiene una necesidad, y punto.
Y..... voila!!! A la segunda noche, se queda solito en su cama!!!!
Y es que, amigos, qué equivocado es seguir las "normas" de lo que nos dicen que está bien o mal hacer. Yo había estado leyendo "lo que hay que hacer" para que tu bebé duerma bien y no se "mal acostumbre". Y había intentado llevarlo a cabo, como si esas normas fuesen lo único que debía hacer. Y me había olvidado de seguir mi PROPIO CRITERIO.
Cuando seguí mi instinto, sin atender a las "normas" para hacer "bien" las cosas..... ¡todo ha fluido positivamente!
Así que mi consejo es..... ¡seguir siempre vuestro corazón! ¡hacer lo que queráis hacer! y no dejéis que nada ni nadie opine en vuestra vida.
Y termino con una frase que viene al pelo:
"Lo que se resiste persiste, lo que se acepta se transforma."
lunes, 25 de marzo de 2013
DANZATERAPIA IV. Primavera
Primavera significa "primera vez que ves", y este año, puedo decir que por primera vez he visto algo que nunca había visto....
Hace tiempo me di cuenta de un mecanismo adquirido inconscientemente: mi tendencia a apartarme de los grupos.
Sin saber muy bien por qué, tendía a hacer esto. Y lo hacía muy sutilmente, casi sin darme cuenta de ello.
En la danza, me ocurría lo mismo. Puesto que todo lo que haces en tu día a día, se manifiesta en cualquier actividad.
Digamos que cualquier grupo de trabajo, es como un "micromundo" en el que manifestamos lo que nos pasa y cómo vivimos fuera, en nuestra realidad diaria.
Danzaba siempre alrededor de los demás. Dando vueltas por la sala, sin meterme "en medio".
Después de una charla con mi tutora de danza, me propuse cambiar este mecanismo adquirido. Simplemente probé a ver qué sucedía. Aparqué mis miedos y me dispuse a ABRIRME a los demás. A integrarme del todo.
Y ..... el resultado fue espectacular!!!
Para empezar diré que me resultó mucho más fácil que de lo que creía. Pues simplemente me dejé llevar, poniendo una clara intención de no alejarme, y de buscar al otro.
Y ¿sabéis lo que encontré? .... ¡al otro! Por primera vez pude ver al otro en su SER. Y pude disfrutar de su mirada, desde su corazón, desde su alma.
No veía su mente, su juicio, su apariencia, ... Veía su ser.
Evidentemente, si todos somos espejos del otro, si yo me abro, y me muestro desde mi corazón, aparcando mis miedos, y mi mente, puedo ver al otro de la misma manera.
Fue maravilloso encontrar en cada una de mis compañeras, una belleza inmensa. Alegría, ternura, sinceridad, espontaneidad, dolor, creatividad, fortaleza, compasión, dulzura, ....
Y a esta maravilla de poder ver al otro en su SER, he de añadir mi satisfacción personal de haberlo conseguido. De vivir con los demás desde mi SER, sin miedo al rechazo, sin miedo a sus juicios. De poder participar sin límites. De COMPARTIR sin ponerme por debajo ni por encima. De sentirme IGUAL al otro. De respetar mi ser y respetar al otro. En definitiva de OCUPAR MI LUGAR.
Esta primavera ha comenzado para mi con muchas enseñanzas, y como suele ocurrir, siempre vienen seguidas una de otra, como una cadena que gira a toda velocidad....
Primero fue mi niño, que me lanzaba un claro mensaje de aprendizaje (Tú puedes), seguido de esto me llegó el libro de La Ley del Espejo (¿Qué me muestra mi vida?), la charla con mi tutora (Simplemente prueba a hacerlo), y ... la danza en primavera (Me abro al otro, y lo VEO). Todo con un claro mensaje final: ocupo mi lugar, sin alejarme, sin sentirme inferior ni superior.
Gracias a todas las personas que me ayudaron a ver, que me mostraron el camino, que me enviaron las "señales" para aprender esta lección que tenía pendiente.
Hace tiempo me di cuenta de un mecanismo adquirido inconscientemente: mi tendencia a apartarme de los grupos.
Sin saber muy bien por qué, tendía a hacer esto. Y lo hacía muy sutilmente, casi sin darme cuenta de ello.
En la danza, me ocurría lo mismo. Puesto que todo lo que haces en tu día a día, se manifiesta en cualquier actividad.
Digamos que cualquier grupo de trabajo, es como un "micromundo" en el que manifestamos lo que nos pasa y cómo vivimos fuera, en nuestra realidad diaria.
Danzaba siempre alrededor de los demás. Dando vueltas por la sala, sin meterme "en medio".
Después de una charla con mi tutora de danza, me propuse cambiar este mecanismo adquirido. Simplemente probé a ver qué sucedía. Aparqué mis miedos y me dispuse a ABRIRME a los demás. A integrarme del todo.
Y ..... el resultado fue espectacular!!!
Para empezar diré que me resultó mucho más fácil que de lo que creía. Pues simplemente me dejé llevar, poniendo una clara intención de no alejarme, y de buscar al otro.
Y ¿sabéis lo que encontré? .... ¡al otro! Por primera vez pude ver al otro en su SER. Y pude disfrutar de su mirada, desde su corazón, desde su alma.
No veía su mente, su juicio, su apariencia, ... Veía su ser.
Evidentemente, si todos somos espejos del otro, si yo me abro, y me muestro desde mi corazón, aparcando mis miedos, y mi mente, puedo ver al otro de la misma manera.
Fue maravilloso encontrar en cada una de mis compañeras, una belleza inmensa. Alegría, ternura, sinceridad, espontaneidad, dolor, creatividad, fortaleza, compasión, dulzura, ....
Y a esta maravilla de poder ver al otro en su SER, he de añadir mi satisfacción personal de haberlo conseguido. De vivir con los demás desde mi SER, sin miedo al rechazo, sin miedo a sus juicios. De poder participar sin límites. De COMPARTIR sin ponerme por debajo ni por encima. De sentirme IGUAL al otro. De respetar mi ser y respetar al otro. En definitiva de OCUPAR MI LUGAR.Esta primavera ha comenzado para mi con muchas enseñanzas, y como suele ocurrir, siempre vienen seguidas una de otra, como una cadena que gira a toda velocidad....
Primero fue mi niño, que me lanzaba un claro mensaje de aprendizaje (Tú puedes), seguido de esto me llegó el libro de La Ley del Espejo (¿Qué me muestra mi vida?), la charla con mi tutora (Simplemente prueba a hacerlo), y ... la danza en primavera (Me abro al otro, y lo VEO). Todo con un claro mensaje final: ocupo mi lugar, sin alejarme, sin sentirme inferior ni superior.
Gracias a todas las personas que me ayudaron a ver, que me mostraron el camino, que me enviaron las "señales" para aprender esta lección que tenía pendiente.
jueves, 21 de marzo de 2013
LA LEY DEL ESPEJO
Parece que son días de aprendizaje.....
Las casualidades no existen, y es por ello, que justo después de escribir mi última entrada recibí un libro que está en perfecta sintonía con mi escrito.
Se trata de "La Ley del Espejo" (Yoshinory Noguchi). El libro solo tiene 30 páginas, y comencé a leerlo y no pude parar hasta terminarlo.
Cuenta la historia (real) de una madre, que vive en continúa preocupación por su hijo, el cual tiene problemas en el colegio.
Esta madre, en la búsqueda de solucionar el problema de su hijo, encuentra la solución en ella misma.
La vida que vives, es un ESPEJO que refleja tu mundo interno, tu corazón. Si albergas rabia hacia alguien, aunque sea inconscientemente, la vida te muestra "algo" continuamente para que ABRAS LOS OJOS, para que te des cuenta, para que te veas a ti mismo, y puedas solucionar y cerrar eso que te está atando y limitando tu felicidad.
Mientras no lo veas, y lo soluciones, la vida continuará repitiendo lo mismo una y otra vez. Por eso a veces, decimos "a mi siempre me pasa .....esto o lo otro, que mala suerte tengo! " Pues nooooo... NO es mala suerte, sino todo lo contrario. Observa tu vida y pregúntate "qué me está diciendo??"
«Todos los problemas que surgen en la vida ocurren para hacernos dar cuenta de algo importante. Usted no tendrá nunca ningún problema que no pueda solucionar. Usted tiene la fuerza necesaria para resolver cualquier problema, el cual ocurre para que a través de su solución usted se dé cuenta de algo importante. (....)
La vida es un espejo que refleja nuestro corazón.» Es decir que «ocurren acontecimientos que sintonizan exactamente con nuestro interior». O también se puede decir que «la causa que se halla en nuestro interior se hace realidad como efecto.
(...)
Os recomiendo que leáis el libro. A mi solo me llevó 15 minutos, y el aprendizaje es tan grande, que merece la pena (lo voy a colgar en el blog)
Estos días voy a intentar dedicarme un rato para observar mi vida, mi reflejo, e intentar averiguar qué tengo que aprender, qué tengo que ver, qué tengo que solucionar. Cuando lo haga, os lo contaré.
Debido a la petición de la editorial Comanegra, he tenido que eliminar el texto del libro.
Si alguien está interesado en tenerlo, y no pueden permitirse la compra del mismo, pueden escribirme.
Las casualidades no existen, y es por ello, que justo después de escribir mi última entrada recibí un libro que está en perfecta sintonía con mi escrito.
Se trata de "La Ley del Espejo" (Yoshinory Noguchi). El libro solo tiene 30 páginas, y comencé a leerlo y no pude parar hasta terminarlo.
Cuenta la historia (real) de una madre, que vive en continúa preocupación por su hijo, el cual tiene problemas en el colegio.
Esta madre, en la búsqueda de solucionar el problema de su hijo, encuentra la solución en ella misma.
La vida que vives, es un ESPEJO que refleja tu mundo interno, tu corazón. Si albergas rabia hacia alguien, aunque sea inconscientemente, la vida te muestra "algo" continuamente para que ABRAS LOS OJOS, para que te des cuenta, para que te veas a ti mismo, y puedas solucionar y cerrar eso que te está atando y limitando tu felicidad.
Mientras no lo veas, y lo soluciones, la vida continuará repitiendo lo mismo una y otra vez. Por eso a veces, decimos "a mi siempre me pasa .....esto o lo otro, que mala suerte tengo! " Pues nooooo... NO es mala suerte, sino todo lo contrario. Observa tu vida y pregúntate "qué me está diciendo??"
«Todos los problemas que surgen en la vida ocurren para hacernos dar cuenta de algo importante. Usted no tendrá nunca ningún problema que no pueda solucionar. Usted tiene la fuerza necesaria para resolver cualquier problema, el cual ocurre para que a través de su solución usted se dé cuenta de algo importante. (....)
La vida es un espejo que refleja nuestro corazón.» Es decir que «ocurren acontecimientos que sintonizan exactamente con nuestro interior». O también se puede decir que «la causa que se halla en nuestro interior se hace realidad como efecto.
(...)
Por cierto, ¿qué hace usted cuando no le gusta su imagen reflejada en el espejo?
Por ejemplo, si se mira en el espejo y ve que está despeinado/a, ¿qué hace?
Por mucho que extienda la mano para arreglar los cabellos de su imagen en el espejo, ¿verdad que no lo conseguirá? Probablemente lo que hará será extender la mano hacia su cabeza y los arreglará.
De forma parecida, para resolver de raíz los problemas de la vida hace falta eliminar la causa que se halla en el propio corazón. Si no cambiamos nuestro interior, y únicamente esperamos que cambien los otros y las situaciones, no conseguiremos lo que deseamos »
Estos días voy a intentar dedicarme un rato para observar mi vida, mi reflejo, e intentar averiguar qué tengo que aprender, qué tengo que ver, qué tengo que solucionar. Cuando lo haga, os lo contaré.
Debido a la petición de la editorial Comanegra, he tenido que eliminar el texto del libro.
Si alguien está interesado en tenerlo, y no pueden permitirse la compra del mismo, pueden escribirme.
lunes, 18 de marzo de 2013
ENSEÑANZAS
Hoy mi hijo de 20 meses me ha dado una gran lección.
Hace tiempo escuché "toda persona que conoces viene a enseñarte algo y tu vienes a enseñarle algo a ella".
Desde entonces, siempre que estoy con otra persona, y en especial si ésta persona me enfada, crispa, o pone de los nervios, me acuerdo de esta frase e intento relajarme y averiguar QUÉ ME ESTA ENSEÑANDO esta persona.
De algunas personas ya averigüé lo que vinieron a enseñarme, y desde ese preciso momento, aquello que me "molestaba, irritiba, alteraba,..." desapareció. Pues comprendía el mensaje escondido que me estaba ofreciendo esa persona. La vida las había puesto frente a mi, como el que pone un espejo, para enseñarme algo.
Todo lo que soy capaz de VER en ti, es porque también está en mi, sea bueno o malo. Si veo tu "victimismo", estoy viendo el mío. Si veo tu "generosidad", estoy viendo la mía.
Al principio, me costó un poco aceptar las cosas negativas, pero luego, fue una gran liberación darme cuenta de esto. Creo recordar que de esto ya os hablé en una entrada anterior.
Hoy, mi niño, me ha enseñado que puedo DAR más de lo que doy. Que si no me muevo, él me va a hacer mover. Que no se va a rendir. Que me necesita y que estoy aquí para colmarlo.
Lleva una semana malito, y por tanto, lleva el mismo tiempo sin dormir bien. Esto repercute indudablemente en mi descanso nocturno. Pues es un dormir intermitente, que después de una semana llega a desesperar bastante.
Hoy, mi hijo, no se cómo se las ha apañado, pero ha bajado solito de su cuna, ha abierto la puerta de su habitación y ha venido a buscarme. Y todo esto a oscuras. Y sin hacerse ni un solo rasguño.
"Mamá, ¿no vienes? pues voy yo a buscarte!!! "
Al principio me he asustado mucho, después me he sentido muy culpable y con miedo, y al final, me he reído
¿Qué veo en él que también está en mi? Él no se rinde. Pide mucho. Y también da mucho.
¿Qué me está enseñando? Puedo hacer y dar mucho más. Eso que siempre he visto en otras personas y nunca en mi, y que siempre admiraba... resulta que está en mi. Quizás un poco escondido, pero está.
Siempre he admirado a mi hermana por su gran dedicación a los demás, en especial a sus hijos y familia. A mi madre, por su capacidad de estar en todo y atendernos a todos. A mi compañera de trabajo, por su fortaleza en tirar para adelante ante los problemas (siempre he dicho que "tiene un par"). A otras mujeres amigas mías que son capaces de sacrificar sus necesidades por los demás, de tener arrojo frente a las adversidades, de ser resolutivas, fuertes, y dar amor sin condiciones.
Sin embargo, yo siempre me sentí "peor" persona. Más egoísta en este sentido. Menos capacitada para salir adelante y superar los baches. Menos "merecedora de" ser madre y de dar y recibir amor.
Hoy, mi hijo, como un pequeño espejito de mi alma, me dice: mamá, tu puedes, tu vales, saca dentro de ti todo lo que llevas dentro. No eres peor que las demás. Tienes todo lo que ves en ellas.
Por ello: GRACIAS mi amor
miércoles, 27 de febrero de 2013
SUZANNE POWELL. Técnica Zen
Como ya os dije en la anterior entrada, he asistido al curso impartido por Suzanne Powell y aquí va mi opinión personal....
Todo lo negativo que había leído por ahí sobre ella y sus cursos se vino abajo. Pues todo lo que yo allí escuché y viví fue positivo.
En ningún momento dijo nada incoherente, ni esotérico.
Nos enseñó una técnica, a la que ella ha nombrado "Zen", basada en el sistema nervioso del ser humano. Ésta técnica, es una especie de acupuntura, pero sin agujas, utilizando los dedos, que se colocan en determinados puntos del cuerpo para activar la energía.
Habló de la energía de nuestros chacras, y cómo actúa cada uno de ellos en la función de nuestros órganos.
Me alegro mucho de haber asistido a este curso y de haberla conocido personalmente. Pues escucharla es un placer... Sus palabras, siempre sobre la base del amor incondicional, invitan a la reflexión de nuestra forma de vivir. Cómo nos hemos ido "haciendo" al sistema impuesto, y nos hemos olvidado de SER quienes realmente somos al nacer.
Vivimos a expensas de las expectativas ajenas. De lo que está bien o mal. De las apariencias. Del miedo. Agarrándonos a lo material, usándolo como medio de valoración.
"Si te dicen que tienes un mes de vida, ¿qué importancia tiene tu hipoteca? .... Ninguna.
¿Qué importancia tiene el polvo sobre los muebles? .... Ninguna.
¿Qué importancia tiene que me sobren unos kilos? ..... Ninguna.
¿Qué es lo único que importa ahora? .... El AMOR.
Entonces.... Si ahora te digo que es una broma, que no te queda solo un mes.....
¿Qué importancia tiene tu hipoteca? ....Pues un poco si, no? .... Pues no, es lo mismo. Tendrá una mínima importancia. Pero lo realmente importante sigue siendo el AMOR .
Pues entonces... ¡vive cada día como si fuese el último! aprovecha cada minuto, sonríe, disfruta, no te des mal por pequeñeces, demuestra tu amor, haz las cosas que te hagan feliz, ... "
Nos enseñó una forma de respirar, que ayuda a equilibrar el sistema nervioso. Y también a meditar.
Respecto a la técnica puedo decir que a mi sí me funciona. Que la he probado en mi cuerpo y en otras personas, y todas me responden el beneficio que han sentido.
Ayer mismo, me hice un pequeño quemazo, y me apliqué la técnica. Y .... voila! no sentía dolor, ni me quedó marca alguna.
¿Magia? .... Pues realmente lo parece! Pero está claro que si todos y todo somos energía, es la propia estimulación de ésta la que actúa. Así que no es magia aunque lo parezca.
En los apuntes que nos han dado, hay una buena parte dedicada al cuerpo humano. Así que está claro que la explicación a esta "magia" no es otra que la científica. Si el ser humano controla su sistema nervioso, controlará los efectos de cualquier dolencia y/o enfermedad.
Incidió mucho en el trabajo conjunto con la medicina tradicional, y recalcó que la técnia Zen no es sustituta si no complementaria.
Es una herramienta de ayuda, nada más.
Así que recomiendo el curso a todo aquél que tenga oportunidad de hacerlo. (Os recuerdo que el curso es gratis)
Os dejo el enlace a su blog, por si alguno está interesado en saber más.
http://suzannepowell.blogspot.com.es/
Por cierto, respecto a las donaciones que recibió de los asistentes, lo que hizo al terminar el curso fue entregar ese dinero a una fundación de mi propia ciudad. Así que no se llevó ni un céntimo.
Todo lo negativo que había leído por ahí sobre ella y sus cursos se vino abajo. Pues todo lo que yo allí escuché y viví fue positivo.
En ningún momento dijo nada incoherente, ni esotérico.
Nos enseñó una técnica, a la que ella ha nombrado "Zen", basada en el sistema nervioso del ser humano. Ésta técnica, es una especie de acupuntura, pero sin agujas, utilizando los dedos, que se colocan en determinados puntos del cuerpo para activar la energía.
Habló de la energía de nuestros chacras, y cómo actúa cada uno de ellos en la función de nuestros órganos.
Me alegro mucho de haber asistido a este curso y de haberla conocido personalmente. Pues escucharla es un placer... Sus palabras, siempre sobre la base del amor incondicional, invitan a la reflexión de nuestra forma de vivir. Cómo nos hemos ido "haciendo" al sistema impuesto, y nos hemos olvidado de SER quienes realmente somos al nacer.
Vivimos a expensas de las expectativas ajenas. De lo que está bien o mal. De las apariencias. Del miedo. Agarrándonos a lo material, usándolo como medio de valoración.
"Si te dicen que tienes un mes de vida, ¿qué importancia tiene tu hipoteca? .... Ninguna.
¿Qué importancia tiene el polvo sobre los muebles? .... Ninguna.
¿Qué importancia tiene que me sobren unos kilos? ..... Ninguna.
¿Qué es lo único que importa ahora? .... El AMOR.
Entonces.... Si ahora te digo que es una broma, que no te queda solo un mes.....
¿Qué importancia tiene tu hipoteca? ....Pues un poco si, no? .... Pues no, es lo mismo. Tendrá una mínima importancia. Pero lo realmente importante sigue siendo el AMOR .
Pues entonces... ¡vive cada día como si fuese el último! aprovecha cada minuto, sonríe, disfruta, no te des mal por pequeñeces, demuestra tu amor, haz las cosas que te hagan feliz, ... "
Nos enseñó una forma de respirar, que ayuda a equilibrar el sistema nervioso. Y también a meditar.
Respecto a la técnica puedo decir que a mi sí me funciona. Que la he probado en mi cuerpo y en otras personas, y todas me responden el beneficio que han sentido.
Ayer mismo, me hice un pequeño quemazo, y me apliqué la técnica. Y .... voila! no sentía dolor, ni me quedó marca alguna.
¿Magia? .... Pues realmente lo parece! Pero está claro que si todos y todo somos energía, es la propia estimulación de ésta la que actúa. Así que no es magia aunque lo parezca.
En los apuntes que nos han dado, hay una buena parte dedicada al cuerpo humano. Así que está claro que la explicación a esta "magia" no es otra que la científica. Si el ser humano controla su sistema nervioso, controlará los efectos de cualquier dolencia y/o enfermedad.
Incidió mucho en el trabajo conjunto con la medicina tradicional, y recalcó que la técnia Zen no es sustituta si no complementaria.
Es una herramienta de ayuda, nada más.
Así que recomiendo el curso a todo aquél que tenga oportunidad de hacerlo. (Os recuerdo que el curso es gratis)
Os dejo el enlace a su blog, por si alguno está interesado en saber más.
http://suzannepowell.blogspot.com.es/
Por cierto, respecto a las donaciones que recibió de los asistentes, lo que hizo al terminar el curso fue entregar ese dinero a una fundación de mi propia ciudad. Así que no se llevó ni un céntimo.
lunes, 11 de febrero de 2013
SUZANNE POWELL. Mi primera impresión.
Recientemente he descubierto la existencia de una persona que me ha llamado mucho la atención. Se trata de la señora Suzanne Powell.
Cuando escuché por primera vez una de sus muchas charlas (están casi todas en youtube), me gustó mucho las cosas que decía. Aunque luego, ciertas cosas me crearon duda.
En general, ella intenta transmitir a la humanidad que somos más que un cuerpo físico. Que todo es energía, y que todos estamos conectados. Hasta aquí todo perfecto, pues yo así también lo creo.
Habla también de la importancia de la alimentación en nuestra salud, y cómo nos podemos curar de enfermedades con el simple hecho de cambiar nuestra alimentación. Cuenta cómo ella se sanó de un cáncer y otras enfermedades como el asma y las alergias. Cierto es que si somos energía, los alimentos también. Y que dependiendo de las energías que nos metamos al cuerpo, lo ayudaremos o perjudicaremos. Otra cosa es que uno se sane del todo.... Que no digo que no sea posible.... Pero creo que además de una buena alimentación, uno debe hacer otras cosas para sanar, como ser positivo, y tener una mente fuerte basada en la fe. Y por supuesto, no dejar de lado la medicina tradicional, pues lo ideal es complementarla con la alternativa, no destituirla. Esto también lo dice ella, así que perfecto, estoy de acuerdo.
Tiene una firme creencia en el karma. Y que todos venimos a cumplir una misión. Que podemos conectar con nuestro "disco duro", el que contiene toda esa información de vidas pasadas, a través del sueño, mientras dormimos. La teoría del Karma no me disgusta, creo que pudiese ser verdad, aunque claro, esto es imposible de asegurar .... Es creer o no creer...
También explica lo fácil que es desear algo y obtenerlo. Esto me recordaba a las teorías de Wayne Dyer, el cual siempre he admirado, pues su libro "El poder de la intención" me ayudó mucho en un momento de mi vida. Y es un libro que siempre tengo a mano. Y he de constatar que realmente funciona si así uno lo cree sin dudar.
Continúe buscando vídeos de ella, y cuando habla de espíritus y almas que están entre nosotros, he de confesar que me hizo dudar un poco. Y es que hay cosas, en las que es difícil entrar. Todos somos un poco escépticos ante lo desconocido. Y yo, no me creo cualquier cosa. Tengo fe, y creo en algo más. Y la idea del karma tampoco es desechada. Pues algo de lógica veo en ella. Pero entrar en ciertos temas del más allá, me resulta un poco escabroso...
Suzanne Powell nos quiere enseñar una técnica, la cual ella ha llamado "Zen", basada en la respiración consciente, a través de la cual, uno se convierte en "canal" para recibir energía sanadora. Y así poder ayudar a sanar a otros. ¿Esto es posible? pues no digo que no, ya que si somos energía, el simple hecho de que uno tenga la "intención" de sanar y ayudar, ya está generando una energía que lo favorece. Otra cosa es que uno, se crea que es un mago de la sanación. Ni blanco, ni negro. Simplemente gris. Una cosa intermedia, sí me la creo. Y si no me equivoco, creo que Suzanne así lo explica, pues recalca precisamente que el trabajo es hacer de "canal", no es que uno tenga el "poder" de sanar.
No quiero entrar a valorar todas sus teorías, pues todavía no he acudido a uno de sus cursos, los cuales, por cierto, los imparte de forma gratuita.
El viernes acudiré a uno de sus cursos. Y mi intención no es otra que la de "averiguar" un poco de qué va todo esto. Creo que hasta no estar delante de ella, y ver qué hace y qué dice en el curso, no puedo ni debo opinar sobre esto.
Busqué por internet opìniones, y la verdad, encontré de todo..... Así que lo mejor, es vivenciar en primera persona para poder opinar. Ya que es muy fácil opinar desde fuera, de algo desconocido, pero no es sano, ni real. Sólo probando, puedo guiarme por mi misma. Por mi y no por otros.
He de confesar que me da cierta pereza. Pues no suelo ser constante, y el hecho de plantearme tener que "practicar" una técnica nueva, me da cierto rechazo.
Bueno, pues lo dicho, acudiré al curso y ya os contaré lo que me parece. Si alguno conoce a esta mujer y puede aportar algo, por favor, no dejéis de hacerlo, pues agradecería enormemente vuestras opiniones.
martes, 22 de enero de 2013
DOSSIER ANTONIO BLAY Un pequeño extracto (II)
Hace un tiempo os copié un fragmento del Dossier de Antonio Blay, y hoy os copio la continuación.
Considero que este Dossier es una joya para todo el que quiera "abrir los ojos" y despertar su conciencia.
Más adelante os copiaré más (aunque tengo colgado en mi blog el dossier completo en pdf por si a alguien le interesa leerlo de tirón)
Formación del modelo.
Cuando somos pequeños se nos va educando y educar consiste en que se nos
vaya diciendo lo que hay que hacer, cómo hay que hacerlo, y lo que no hay que
hacer. El niño va aprendiendo eso que se le enseña, pero no sólo lo aprende
sino que lo acepta tal como se le da, es decir, como la verdad y el bien (...). O
sea que el niño se identifica a sí mismo como valor en tanto que modelo y en
tanto que modo particular de ser.
El niño va aceptando esta idea que se le da de que él no vale como ser, sino
que su único valor está en su modo de ser, de que él no “es”; Él es o bueno o
malo, o listo o tonto, pero el “ser”, él “es”, esto no existe, no tiene ningún valor.
El “ser” (este foco de inteligencia, de energía y de afectividad), es algo central
en el niño, en todo el mundo, es algo central que surge del fondo, del fondo de
la mente, del fondo de la afectividad, del fondo de la energía.
Pero, en cambio, el modo de ser se adquiere a través de la mente concreta.
Y en la medida que el niño acepta que su valor está en el modo de ser,
necesita retener el modelo con su mente concreta, provocando la progresiva
desconexión de su fondo natural.
Al situarse en el sector más exterior de la mente se desconecta del fondo,
donde está su propia fuente de energía vital y por lo tanto su propia conciencia
de seguridad como ser concreto.
Se desconecta también de su fondo afectivo, su fondo afectivo de donde está
fluyendo toda su capacidad de amar, de gozar, de felicidad.
Y se desconecta también de su fondo mental desde donde el niño tiene la
capacidad de ver por sí mismo (...), se desconecta de su capacidad de
evidencia y entonces todo él empieza a vivir a partir de esa fachada, del modo
de ser.
La desconexión de este fondo (de seguridad, de este fondo de felicidad, de
este fondo de evidencia) impide al niño que viva directamente, en su fuente,
estas cualidades básicas, obligándole a proyectar en el exterior. Entonces
estará exigiendo que el exterior le dé seguridad, que el exterior le dé felicidad,
que el exterior le dé la información que ha de aceptar.
Del fondo surge todo lo que soy capaz de vivir y uno se desconecta del fondo
para instalarse en la mente externa y convierte esta mente externa en un
centro artificial.
Lo importante es que se vea claro que el modelo implica -cuando se convierte
en centro- la desconexión del centro natural.
La triple angustia.
Así pues el niño proyecta al exterior lo que corresponde a su fondo.
El niño se ha desconectado de su fondo de donde podría surgir la respuesta
natural, óptima a cada situación, y está viviendo en su centro artificial; pero el
exterior le niega el afecto, la felicidad, la seguridad. Entonces el niño se
encuentra sin soporte central y sin soporte exterior y por unos momentos se
encuentra totalmente aislado, desconectado, en una soledad total. Es el estado
de angustia fundamental, y esta angustia es triple, porque está funcionando en
cada nivel.
Hay la angustia mental de que él creía que actuando de un modo tenía seguro
“si yo soy bueno me querrán”. Pero a veces él cree ser bueno y las cosas no
funcionan bien, entonces el niño tiene como una inseguridad total en el aspecto
mental, “no sabe”, aquello que le parecía claro, aquella información que tenía,
(...) falla y aparece una angustia en el aspecto mental. Es lo que luego se vivirá
como angustia de identidad “¿quién soy yo? o ¿qué he de ser yo”. Ésta es la
base de la angustia de identidad.
En el aspecto afectivo el niño se siente que no recibe afecto y el niño pequeño
necesita el afecto como necesita el aire y necesita los alimentos. Entonces vive
una angustia de abandono, de soledad afectiva. Aquí tenemos la segunda
vertiente de la triple angustia, esto es, la angustia de abandono, de soledad, de
frustración afectiva.
La tercera vertiente se manifiesta en el aspecto de la energía. El niño ante esta
situación de inseguridad y de abandono se ve incapaz de poder hacer nada, se
siente impotente. Es la angustia de impotencia.
Siempre se halla presente esa triple angustia; lo que sucede es que en unos
casos se manifestará más en un aspecto que en otro, pero siempre se hallan
los tres aspectos; la angustia de identidad, la angustia afectiva, de abandono, y
la angustia de impotencia.
¿Qué hace el niño frente a esta situación de angustia? (...) pues hace lo que
puede para salir de esta angustia, lo que está a su alcance.
Entonces el niño busca una solución para huir de este estado inaguantable de
angustia. Una solución que también aquí se puede ver por sectores.
En el aspecto de identidad el niño puede buscar la solución que consiste en
crear un supermodelo, que es la obligación de ser siempre totalmente bueno.
Entonces esta idea le atenúa la angustia porque le abre una esperanza y por
ello se adhiere a esa consigna que se convertirá en un modelo para el futuro.
Y ahí tenemos las personas que luego están viviendo toda la vida bajo la
obligación interior de ser siempre totalmente buenos (...) juegan a ser buenas
simplemente porque están obedeciendo a esta consigna; la necesidad
imperiosa de sentirse buenas, porque si no, surge de nuevo la angustia. A esto
se le llama una necesidad compulsiva: la persona se siente obligada a ser
buena porque si no vuelve a surgir la angustia (...), la decisión de ser bueno era
para huir de la angustia de identidad.
Puede ser que, en lugar de con este modelo de “voy a ser superbueno”, el niño
reaccione de otra manera, que reaccione al revés, que reaccione diciendo “yo
he sido bueno y no me han comprendido, me han fallado, no hay derecho, y
protesto” y el niño, entonces, siente rebeldía frente a esta situación de rechazo
y, curiosamente, en la medida que él siente rebeldía es como si se atenuara su
angustia.
Así que al vivir la protesta o al vivir el rechazo se siente más afirmado, más él
mismo y la angustia tiende a disminuir. Aquí también está la necesidad
compulsiva, en este caso de oponerse, de reaccionar en contra.
Pero puede ser también que ante la angustia de identidad reaccione de otra
manera que no es ni ser bueno ni ser malo, sino que es cerrarse al exterior,
huir del exterior, renunciar a la aceptación del exterior. El razonamiento (...)
sería: “no se puede confiar en el exterior, siempre falla; yo me retiro”. Entonces
este niño se inhibe interiormente, se aísla (...) se desconecta.
Estos son los tres tipos principales de modelos para huir de la angustia de
identidad (...). Lo cual quiere decir que en la medida que no vivo esto,
reaparece la angustia que en todo momento ha estado dentro, y eso es
importantísimo entenderlo porque en el trabajo de autodescubrimiento es
inevitable que surja esa angustia que está dentro y, si uno no comprende que
es natural que esté ahí, al sentir la angustia huirá y dejará de hacer el trabajo.
Y esa barrera es inevitable pasarla, sea cual sea el camino que uno siga, si es
realmente camino.
¿Qué sucede en el aspecto afectivo, la angustia propiamente afectiva, la
angustia de abandono, de soledad?.
Hay varias soluciones también, lo que suele ser más habitual es la reacción de
decir “yo voy a conseguir como sea que me quieran”. Así que surge la
necesidad, la exigencia de conseguir que alguien nos quiera, y entonces
buscamos amigos,... que sean como una especie de amigos juramentados, con
quienes hay un compromiso de fidelidad Son una válvula de seguridad por la
cual nos aseguramos un mínimo de comprensión y de afecto.
La necesidad de asegurarme el afecto, la necesidad compulsiva. Y cuando
aquella persona me falla hace resurgir de nuevo mi angustia de abandono.
“Yo quiero aquello que me hace sentir bien a mí”. No quiero aquello por ello
mismo, lo que quiero es lo que aquello me da. Y cuando aquello me falla yo me
siento desamparado
En el aspecto energía, la angustia de impotencia genera en mí la necesidad de
afirmarme como persona fuerte y ¿cómo puedo ser fuerte cuando de hecho
estoy viviendo como un desgraciado?. Pues sólo hay un modo:
imaginativamente, y empiezo a imaginar y empiezo a juzgar. Entonces yo
utilizo mi mente y mi imaginación como una herramienta para vivirme como una
persona fuerte para huir de mi angustia de sentirme impotente y entonces
sueño que un día llegaré a ser muy valioso (...), sueño siempre, de un modo u
otro, con llegar a ser una persona fuerte, utilizando la mente para juzgar al otro
y condenarlo, para minimizarlo.
En la medida en que en la mente yo estoy negando el valor del otro me estoy
afirmando implícitamente a mí, que me sitúo por encima, al juzgarlo y
condenarlo. Se emplea el pensar como herramienta de poder.
La mente está haciendo esta función simbólica de poder, de afirmarse como
ser poderoso, superior.
Con todo esto tenemos un armazón de cómo se construye nuestro estilo
habitual de vida.
Esta explicación es para que uno la mire en sí mismo, es para que uno la
descubra en sí mismo (...); es una hipótesis para que uno observe en sí mismo
y vea lo que está pasando en uno mismo.
Es ir observando toda esta dinámica, ir descubriendo toda esta estructura.
viernes, 18 de enero de 2013
IGUAL QUE MANDARINAS...
Hace poco estuve viendo un reportaje sobre el proceso que atraviesan las mandarinas hasta que llegan hasta nuestros hogares. Y la verdad es que me disgusté bastante.
En la recolecta de las mandarinas solo seleccionan aquellas que tienen una APARIENCIA bonita!! Lo que significa que "tiran a la basura" muchísimas mandarinas que son BUENAS para comer, pero que tienen la piel "fea"
Así que mientras hay gente pasando hambre, se tira a la basura comida en perfecto estado comestible, por el mero hecho de que comercialmente a las empresas que gestionan la recogida y venta de mandarinas les obligan a desechar las que son FEAS.....
Pero eso no es todo.... Pues una vez que tienen las "bonitas", deben de "maquillarlas" para llevarlas a los establecimientos de venta al pequeño consumidor. ¡Si, sí! maquillarlas..... Las pulen y les dan un brillo especial con no sé qué gas.... Y de esta forma terminan saliendo por la puerta bien brillantes....
Mientras veía esto, enseguida encontré la relación de esta dinámica con los seres humanos..... Pues en nuestra sociedad, ocurre algo muy parecido.
Nos han vendido la moto de que lo que aquí vale es la apariencia. Que debemos estar siempre impecablemente guapos, a la moda, estar en la onda, tener muchas posesiones de alto valor económico, ser inteligentes, practicar deporte, hablar muchas lenguas, ..... etc, etc... Es decir, igual que mandarinas, a esta sociedad solo le importa lo que aparentamos.
Cuántas personas han sentido rechazo por ser diferentes, por tener problemas estéticos, .. siendo el blanco de burlas y menosprecios...
Si por dentro todas las mandarinas son PERFECTAS, con su gran sabor, con sus nutrientes, .... ¿para qué las tiramos a la basura?
Si todas las personas somos PERFECTAS, con nuestra propia luz, con nuestras habilidades especiales, ... ¿para qué le damos tanta importancia a cómo vestimos, a tener un tipazo de modelo, a... aparentar algo que no somos? Tiramos a la basura nuestra propia identidad, para transformarnos en seres de juguete, maquillando lo que creemos no es bonito, tapando nuestra esencia, ..... Sufriendo por no pesar menos, por tener poco pelo, ser demasiado alto o bajo, ...no tener el último modelo de móvil, ... , ..., Obligándonos constantemente a compararnos con los demás, con lo que la sociedad ha establecido como "Cool", como "normal" ..... ¿?
Me consuela el hecho de que cada vez somos más los que abrimos los ojos. Los que ya no centramos nuestra atención en lo "normal", socialmente hablando. Los que sabemos que todos somos uno. Que lo importante es el INTERIOR.
Evidentemente, a todos nos gusta sentirnos guapos.... Y es importante cuidarse para ello. Pero es mucho más importante sentirnos bien con nosotros mismos desde nuestro interior. Saber que vivimos cómo queremos vivir. Que hacemos lo que nuestro corazón nos pide. Que estamos en sintonía con nuestras sensaciones internas. Que cuando miro a los demás, me veo a mi mism@
Si estamos en ese lugar. Siguiendo nuestras sensaciones internas, lo externo vendrá solo. Pues tan solo estando en nuestra propia satisfacción de vivir acorde con nuestro yo, apartando el ego, alcanzaremos una visión de nosotros mismos totalmente plena. Nuestro exterior, se armonizará con nuestro interior.
Así que ya sabes, ... disfruta del SABOR de tu mandarina, sin prestar demasiada atención a su piel !! Al fin y al cabo, ¿¿¿te vas a comer la piel??? pues no!!
En la recolecta de las mandarinas solo seleccionan aquellas que tienen una APARIENCIA bonita!! Lo que significa que "tiran a la basura" muchísimas mandarinas que son BUENAS para comer, pero que tienen la piel "fea"
Así que mientras hay gente pasando hambre, se tira a la basura comida en perfecto estado comestible, por el mero hecho de que comercialmente a las empresas que gestionan la recogida y venta de mandarinas les obligan a desechar las que son FEAS.....
Pero eso no es todo.... Pues una vez que tienen las "bonitas", deben de "maquillarlas" para llevarlas a los establecimientos de venta al pequeño consumidor. ¡Si, sí! maquillarlas..... Las pulen y les dan un brillo especial con no sé qué gas.... Y de esta forma terminan saliendo por la puerta bien brillantes....Mientras veía esto, enseguida encontré la relación de esta dinámica con los seres humanos..... Pues en nuestra sociedad, ocurre algo muy parecido.
Nos han vendido la moto de que lo que aquí vale es la apariencia. Que debemos estar siempre impecablemente guapos, a la moda, estar en la onda, tener muchas posesiones de alto valor económico, ser inteligentes, practicar deporte, hablar muchas lenguas, ..... etc, etc... Es decir, igual que mandarinas, a esta sociedad solo le importa lo que aparentamos.
Cuántas personas han sentido rechazo por ser diferentes, por tener problemas estéticos, .. siendo el blanco de burlas y menosprecios...
Si por dentro todas las mandarinas son PERFECTAS, con su gran sabor, con sus nutrientes, .... ¿para qué las tiramos a la basura?
Si todas las personas somos PERFECTAS, con nuestra propia luz, con nuestras habilidades especiales, ... ¿para qué le damos tanta importancia a cómo vestimos, a tener un tipazo de modelo, a... aparentar algo que no somos? Tiramos a la basura nuestra propia identidad, para transformarnos en seres de juguete, maquillando lo que creemos no es bonito, tapando nuestra esencia, ..... Sufriendo por no pesar menos, por tener poco pelo, ser demasiado alto o bajo, ...no tener el último modelo de móvil, ... , ..., Obligándonos constantemente a compararnos con los demás, con lo que la sociedad ha establecido como "Cool", como "normal" ..... ¿?
Me consuela el hecho de que cada vez somos más los que abrimos los ojos. Los que ya no centramos nuestra atención en lo "normal", socialmente hablando. Los que sabemos que todos somos uno. Que lo importante es el INTERIOR.
Evidentemente, a todos nos gusta sentirnos guapos.... Y es importante cuidarse para ello. Pero es mucho más importante sentirnos bien con nosotros mismos desde nuestro interior. Saber que vivimos cómo queremos vivir. Que hacemos lo que nuestro corazón nos pide. Que estamos en sintonía con nuestras sensaciones internas. Que cuando miro a los demás, me veo a mi mism@Si estamos en ese lugar. Siguiendo nuestras sensaciones internas, lo externo vendrá solo. Pues tan solo estando en nuestra propia satisfacción de vivir acorde con nuestro yo, apartando el ego, alcanzaremos una visión de nosotros mismos totalmente plena. Nuestro exterior, se armonizará con nuestro interior.
Así que ya sabes, ... disfruta del SABOR de tu mandarina, sin prestar demasiada atención a su piel !! Al fin y al cabo, ¿¿¿te vas a comer la piel??? pues no!!
viernes, 4 de enero de 2013
PROPOSITOS
Acaba de comenzar el nuevo año. Y con cada inicio de un ciclo, las personas solemos hacer un repaso mental de lo que fue el anterior, de si estamos viviendo como queremos, de si hay cosas que nos gustaría mejorar o cambiar....Es la época en la que la mayoría nos proponemos nuevas metas. A veces las cumplimos, y la mayoría de las veces no. ¿Por qué nos sucede esto año tras año? ¿Qué nos impide llevar a cabo estos propósitos?
Desde mi punto de vista, creo que existen varios factores a tener en cuenta:
- Objetivos. ¿Cómo son mis objetivos? ¿Son alcanzables? ¿se ajustan a la realidad? ¿Voy a poder alcanzarlos teniendo en cuenta mis capacidades y disposición? Si no es así, difícilmente los llevaremos a cabo....
- Necesidad, Querer o Deseo. Esto que me he propuesto, ¿lo necesito? ¿mi cuerpo me pide realizarlo o es un simple deseo mental? Pues no es lo mismo necesitar que desear, ni tampoco querer. Un deseo puede ser cualquier cosa, alcanzable o no. "Desearía tener 15 años menos..." Es un deseo, pero no una posibilidad real. Puedo también querer hacer algo que mi mente me propone, como por ejemplo "estudiar un idioma nuevo" o "hacer todos los días deporte". Suelen ser metas que CREEMOS son necesarias. Sin embargo, mi cuerpo me puede estar diciendo "Nooooooo .... No tengo ganas de hacer nada de eso, y además no lo necesito" No confundir esto con la famosa "pereza". Debemos escuchar nuestro cuerpo de verdad, y ver si ese querer tiene un fondo de necesidad o un fondo de apariencia (lo que está bien socialmente y que creo que debo de ser, guapo, inteligente, ...) Si mi cuerpo me contesta un " Si " será porque existe una necesidad de hacerlo. "Sí, necesito estudiar un idioma nuevo, pues tengo una inquietud interna de saber más" o "Sí, necesito hacer deporte pues me siento un poco atrofiado y eso me incomoda mucho"
- Cantidad de objetivos. ¿Cuántos objetivos me he propuesto? ¿son demasiados? pues si me propongo demasiadas cosas, no seré capaz de hacer ninguna. Pues es mejor hacer solo uno que ninguno. Centra tu energía en lo que más necesitas.
- Pereza. Una vez que hemos escuchado nuestro cuerpo y sabemos desde el corazón lo que realmente necesitamos hacer, concentramos nuestra energía en este objetivo y vamos a por él. Pero para conseguirlo, tenemos que superar nuestra pereza. Esa que siempre está mostrando nuestro ego, disfrazada de muchas cosas. Para no dejar que ésta nos domine, es muy importante vivir en nuestro "adulto" y ser conscientes todo el rato de mi necesidad. Esa necesidad que me indicó mi cuerpo, y que he decidido satisfacer. Si no lo hago, y me dejo llevar por la pereza, lo único que obtendré será una gran insatisfacción y un resentimiento de culpa, por no haber seguido mis propias necesidades.
- Comprensión. Es muy importante que nos comprendamos y aceptemos. Pues somos seres humanos, que cometemos errores. Y también que comprendamos nuestro objetivo. Si requiere grandes esfuerzos por mi parte, es probable que algún día necesite "descansar" y no juzgarme por ello. Es decir, es muy importante no agobiarnos. Hacerlo DISFRUTANDO de ello, pues es algo que yo he ELEGIDO. Y si lo he elegido yo, siempre puedo cambiar de opinión. Con lo cual, no es una obligación, si no una elección.
- No soy mis metas alcanzadas. Es muy importante que no confundamos quiénes somos con las cosas que he logrado. Yo no soy mis objetivos cumplidos, ni las cosas materiales que tengo, ni el reconocimiento externo, ni lo que los demás opinan de mi, .... Soy un SER único y especial, como el resto de personas. Cada uno brilla con su propia luz. Y estamos aquí para aprender. Si me equivoco, o no alcanzo una meta, no soy peor. Simplemente, soy humano.

Intentemos (y me incluyo) escuchar nuestro cuerpo y corazón. No compararnos con nadie. Ni mirar lo que hacen los demás. Sólo nosotros mismos SABEMOS en nuestro interior lo que realmente necesitamos y debemos hacer. Si seguimos nuestro instinto natural, todo saldrá bien. Pues para empezar, el que se escucha, ya obtiene una satisfacción al hacerlo. Nuestra propia luz es la guía de nuestra vida. Solo hace falta mirarla, para descubrir el camino que nos muestra.
Algunos os preguntaréis ¿Como me escucho? ¿Cómo sabré distinguir entre lo que me dicta el corazón y lo que me dice mi mente? Pues simplemente, relájate, respira, no pienses, .... solo siente Y lo sabrás. Y cuando lo sepas, no dudes. Pues si dudas, ya lo has llevado a tu mente. Solo déjate llevar y sea cual sea la respuesta, no la cuestiones. ¡Pues ahí está el camino! Esta es tu LUZ!
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