Hace poco me di cuenta de la gravedad que vivimos en nuestra sociedad acerca de un gran engaño .... el tabaco.
Vivo en primera persona la adición a esta droga y no me enorgullece estar atada a ella, sino todo lo contrario.
Tras varios intentos en abandonar este nefasto hábito, me he dado cuenta de lo potente que es, y lo mucho que cuesta deshacerse de él.
He terminado de leer el famoso libro "Dejar de Fumar es fácil si sabes cómo" (Allen Carr), y la verdad es que explica muy bien la situación que vive el fumador. Cómo cada vez que enciendes un cigarrillo te hace sentir mal por seguir dependiendo de él. Cómo cada vez que sales del estanco, te sientes mal por gastar dinero en un veneno. Cómo cada vez que un no fumador está a tu lado mientras fumas, te sientes avergonzado por molestarle. ......
No hay ninguna duda: el tabaco es una DROGA. Y como tal, crea una dependencia y te destruye física y mentalmente.
En realidad, el libro no te da una fórmula mágica para desengancharte del tabaco. Simplemente te dice que tienes un "lavado de cerebro" impresionante, que hace que creas que NECESITAS fumar, cuando en realidad no es así.
El libro intenta ayudarnos a que abramos los ojos, a que veamos la realidad: no necesitamos fumar para vivir.
Es cierto que la primera vez que lo pruebas es muy desagradable, y que aún así, terminamos enganchados a él. Y todo porque nos vendieron lo "maravilloso" y "cool" que era fumar.
Y cuando más lo haces es en situaciones completamente opuestas: con estrés y con placer.
También hay que tener en cuenta la adición que crea la nicotina, que hace que a la media hora de haber apagado el cigarrillo tu cuerpo haya eliminado la nicotina y te pida más. Pero en realidad, la nicotina, tiene un efecto casi imperceptible, por eso cuando dormimos no nos despertamos para fumar.
Aún así, aún siendo casi imperceptible, la nicotina te hace encender un cigarrillo en cuanto ha sido eliminada la del anterior.
En mi último intento, cuando volví a fumar, sentí una gran depresión. Pues me sentía fracasada, y lo que es peor, sentía que había decepcionado a los demás. Y me ponía a llorar ante cualquier chorrada. Se me pasó cuando, con lágrimas en los ojos, le contaba a mi pareja lo mal que me sentía, y que no quería decepcionarlo... Entonces, al sentirme arropada y amada, a pesar de seguir fumando, salí de esa tristeza.
¡Eso hace el tabaco! te hunde mentalmente, haciendo que creas que lo necesitas, y que si no lo puedes abandonar, eres una auténtica basura...
El fumador no necesita tu crítica, si no tu compasión. Pues está atrapado, y no se atreve a salir de ahí. Tiene miedo de vivir sin tabaco. Te envidia, por que tu, que no fumas, eres LIBRE.
Recomiendo que todas las personas, fumadores y no fumadores, lean el libro. Pues es una manera de entender lo que hace el tabaco y sólo entendiéndolo, podemos deshacernos de él.
Que no nos vendan mensajes de lo maligno que es cuando en realidad, a los que más les interesa el negocio del tabaco es a los gobiernos, que se lucran con ello, gravando más y más impuestos a los pobres fumadores. Solo hacen campañas anti-tabaco para "lavar" un poco su imagen.
Espero que mi próximo escrito sea para deciros que por fin soy LIBRE del tabaco. Y poder contaros mi sentir desde esa libertad.
Os animo a me contéis vuestras propias experiencias al respecto.
lunes, 5 de agosto de 2013
martes, 16 de julio de 2013
SALIR DEL CAMINO
Hace unos años, en un curso al que asistía, realizamos un trabajo que consistía en escribir un cuento tal y como cada uno lo recordaba. Yo escribí el cuento de Caperucita Roja. Y cuando lo terminé de escribir y lo compartí con los demás, me di cuenta de que mi cuento escrito no era como el original.
Hoy comprendo el por qué de mi relato.
En mi cuento, Caperucita tenía ordenes de su madre de "no salirse del camino" hacia casa de la abuelita, ya que si no, podría "perderse".
Y Caperucita desobedece, se entretiene jugando, sale del camino, y se pierde.... Y se pasa buena parte del cuento perdida, triste, sola, llena de miedo y angustia....
Y cuando al final encuentra la casa de su abuelita, y aparece el lobo... ¿qué sucede? pues que no viene ningún cazador. Y que es la abuelita la que "mata" al lobo con un disparo en su frente.
¿A qué no se parece en nada al cuento original?
Pues bien, hoy se porqué lo escribí así. Y es que hoy me doy cuenta de mis propias exigencias. Las metas que me pongo cada día para alcanzar la "perfección" y mi dificultad de "salirme del camino", de lo que se supone es CORRECTO. Para no decepcionar a nadie, y sobretodo para no decepcionarme a mi misma.
Cada día, me obligo a pasar por un tremendo estres. He de realizar un montón de tareas para sentir que estoy haciendo lo correcto. Lo que al final, si no he podido realizar... me causa tremenda tristeza conmigo misma.
¿Y qué pasa si me salgo del camino? ¿qué sucedería si mañana llego tarde a una cita? ¿y si me pierdo? ¿si digo que NO quiero hacer tal cosa o simplemente que no me apetece? ¿quien me va a reñir? ¿me van a dejar de querer mi familia y mis amigos? No creo... Pero mi miedo a su rechazo me ha impedido hacerlo.
¿Y por qué es la abuelita la que se carga al lobo? Hoy soy capaz de ver la figura de la abuelita. ¿Quien es la abuelita? Pues soy yo misma desde mi sabiduría y experiencia.
Solo yo puedo deshacerme de mis miedos.
¿Y por qué no aparece la figura masculina del cazador? pues porque ese sentimiento de "soledad" arraigado, y que no es real, me hacía obligarme a no confiar en nadie más. En ser solo yo y nadie más que yo, la que debía protegerme. Así que ocupé el lugar del cazador, cuando no me correspondía.
El mensaje es muy claro: puedo caminar sola, puedo perderme, y puedo salir airosa de mis problemas yo solita. Y además, debo ocupar mi lugar y dejar al otro que ocupe el suyo, pues aunque PUEDO hacerlo sola (cosa que me todavía me cuesta creer por mi propia inseguridad) no estoy sola. Y el otro, mi cazador, se merece su sitio en mi cuento, en mi vida. Sus acciones son tan validas como las mías, y he de respetarlo, darle su espacio y dejarlo actuar.
Hoy me doy cuenta de que mis propias exigencias, involucran también a mi cazador en mi vida diaria. Y que le he exigido demasiado siempre. Sin darle su espacio.
Por esto, quiero darle las gracias por estar a mi lado y pedirle perdón por ocupar su lugar.
A partir de hoy voy a intentar salirme del camino alguna vez, a ver qué sucede...... Y sobretodo, intentaré ocupar mi lugar sin ocupar el de nadie más, confiando en mi misma, en mi sabiduría interior, en mi experiencia, pues soy CAPAZ de hacer todo y me lo tengo que creer. (esto último forma parte de mi trabajo sobre mi autoestima)
Y os contaré qué tal me va a partir de hoy. .... ....
GRACIAS BELEN. Por ayudarme a encajar las piezas de mi puzzle.
Hoy comprendo el por qué de mi relato.
En mi cuento, Caperucita tenía ordenes de su madre de "no salirse del camino" hacia casa de la abuelita, ya que si no, podría "perderse".
Y Caperucita desobedece, se entretiene jugando, sale del camino, y se pierde.... Y se pasa buena parte del cuento perdida, triste, sola, llena de miedo y angustia....
Y cuando al final encuentra la casa de su abuelita, y aparece el lobo... ¿qué sucede? pues que no viene ningún cazador. Y que es la abuelita la que "mata" al lobo con un disparo en su frente.
¿A qué no se parece en nada al cuento original?
Pues bien, hoy se porqué lo escribí así. Y es que hoy me doy cuenta de mis propias exigencias. Las metas que me pongo cada día para alcanzar la "perfección" y mi dificultad de "salirme del camino", de lo que se supone es CORRECTO. Para no decepcionar a nadie, y sobretodo para no decepcionarme a mi misma.
Cada día, me obligo a pasar por un tremendo estres. He de realizar un montón de tareas para sentir que estoy haciendo lo correcto. Lo que al final, si no he podido realizar... me causa tremenda tristeza conmigo misma.
¿Y qué pasa si me salgo del camino? ¿qué sucedería si mañana llego tarde a una cita? ¿y si me pierdo? ¿si digo que NO quiero hacer tal cosa o simplemente que no me apetece? ¿quien me va a reñir? ¿me van a dejar de querer mi familia y mis amigos? No creo... Pero mi miedo a su rechazo me ha impedido hacerlo.
¿Y por qué es la abuelita la que se carga al lobo? Hoy soy capaz de ver la figura de la abuelita. ¿Quien es la abuelita? Pues soy yo misma desde mi sabiduría y experiencia.
Solo yo puedo deshacerme de mis miedos.
¿Y por qué no aparece la figura masculina del cazador? pues porque ese sentimiento de "soledad" arraigado, y que no es real, me hacía obligarme a no confiar en nadie más. En ser solo yo y nadie más que yo, la que debía protegerme. Así que ocupé el lugar del cazador, cuando no me correspondía.
El mensaje es muy claro: puedo caminar sola, puedo perderme, y puedo salir airosa de mis problemas yo solita. Y además, debo ocupar mi lugar y dejar al otro que ocupe el suyo, pues aunque PUEDO hacerlo sola (cosa que me todavía me cuesta creer por mi propia inseguridad) no estoy sola. Y el otro, mi cazador, se merece su sitio en mi cuento, en mi vida. Sus acciones son tan validas como las mías, y he de respetarlo, darle su espacio y dejarlo actuar.
Hoy me doy cuenta de que mis propias exigencias, involucran también a mi cazador en mi vida diaria. Y que le he exigido demasiado siempre. Sin darle su espacio.
Por esto, quiero darle las gracias por estar a mi lado y pedirle perdón por ocupar su lugar.
A partir de hoy voy a intentar salirme del camino alguna vez, a ver qué sucede...... Y sobretodo, intentaré ocupar mi lugar sin ocupar el de nadie más, confiando en mi misma, en mi sabiduría interior, en mi experiencia, pues soy CAPAZ de hacer todo y me lo tengo que creer. (esto último forma parte de mi trabajo sobre mi autoestima)
Y os contaré qué tal me va a partir de hoy. .... ....
GRACIAS BELEN. Por ayudarme a encajar las piezas de mi puzzle.
martes, 25 de junio de 2013
CONTACTO EN LA NATURALEZA
Por primera vez he asistido a un residencial de Danza Integral en la Naturaleza, y ha sido .... ¡impresionante!
A pesar de mi insistente sentimiento de culpabilidad por dejar a mi nenes en casita, que estuvo "machacando" mi cabeza la primera mitad del fin de semana, cuando logré DARME EL PERMISO de disfrutar de ese tiempo para mi sola y aprovecharlo viviendo el PRESENTE sin pensar en lo que había "dejado",.... fue maravilloso..... , revelador, intenso, ..
He descubierto lo maravilloso que es caminar descalza por el monte, que mis dedos se impregnen de barro, agua, hierba, .. .. incluso de bichitos.
La suavidad de esa tierra maravillosa, que nada tenía que ver con mi miedo a contactar con ella, pues la esperaba fría, áspera, dura, llena de "peligros" para mis piececillos, ... y fue todo lo contrario!!!

Madre Tierra me acogió con suaves caricias, calor, frescura, sencillez, .... y entonces me invadió una gran paz interior.
Contactar de esta forma con la Naturaleza me ayudó a VER a mis compañeras de un modo más cercano, más puro, más intenso, más sincero.
Esta experiencia me ha llenado de vitalidad y amor.
Cuando comenzamos a integrarnos en la Naturaleza, iba con ese miedo que nace de mi ego, ¿qué me iba a encontrar allí? ¿me picaría un bicho? ¿me ensuciaría mucho? ¿me cortaría los pies con las piedras?
Y qué agradable sorpresa encontrar todo lo contrario....
De qué manera más sutilmente acogedora me recogió Madre Tierra..... Y cómo me ayudó a integrarme en ella y en mi grupo....
Todo era precioso y vital. La intensidad del Sol acariciando mi piel, la frescura de la hierba húmeda en mis pies, la suavidad de la tierra, la majestuosidad de las montañas, y el tierno abrazo de los árboles, ...
Me siento muy satisfecha de haber conseguido aparcar mi miedo, mi ego, mi mente, y haber sido capaz de disfrutar de la maravilla de la Naturaleza.

Desde aquí quiero agradecer a todas mis compañeras su presencia, su apertura, el compartir conmigo ese momento.
Su calor y acompañamiento me ayudaron a disfrutar del momento, de abrirme, de ser consciente, de conocer lo desconocido, de VIVIR una grata y reveladora experiencia.
GRACIAS ángeles danzarinas, maestras druidas, espíritus libres....
A partir de ahora, cada vez que me adentre en la Naturaleza, lo voy a hacer de otra forma. Mucho más en contacto con ella. Como una parte más de mi, del TODO, de mi vida. Y no como algo ajeno, externo, amenazante, ....
Este contacto con ella, influye en mi contacto con los demás, y por tanto el beneficio para mi es impresionante.
Recomiendo enormemente esta experiencia para todo aquel que tenga dificultades con el CONTACTO con los demás.
A pesar de mi insistente sentimiento de culpabilidad por dejar a mi nenes en casita, que estuvo "machacando" mi cabeza la primera mitad del fin de semana, cuando logré DARME EL PERMISO de disfrutar de ese tiempo para mi sola y aprovecharlo viviendo el PRESENTE sin pensar en lo que había "dejado",.... fue maravilloso..... , revelador, intenso, ..
He descubierto lo maravilloso que es caminar descalza por el monte, que mis dedos se impregnen de barro, agua, hierba, .. .. incluso de bichitos.
La suavidad de esa tierra maravillosa, que nada tenía que ver con mi miedo a contactar con ella, pues la esperaba fría, áspera, dura, llena de "peligros" para mis piececillos, ... y fue todo lo contrario!!!

Madre Tierra me acogió con suaves caricias, calor, frescura, sencillez, .... y entonces me invadió una gran paz interior.
Contactar de esta forma con la Naturaleza me ayudó a VER a mis compañeras de un modo más cercano, más puro, más intenso, más sincero.
Esta experiencia me ha llenado de vitalidad y amor.
Cuando comenzamos a integrarnos en la Naturaleza, iba con ese miedo que nace de mi ego, ¿qué me iba a encontrar allí? ¿me picaría un bicho? ¿me ensuciaría mucho? ¿me cortaría los pies con las piedras?
Y qué agradable sorpresa encontrar todo lo contrario....
De qué manera más sutilmente acogedora me recogió Madre Tierra..... Y cómo me ayudó a integrarme en ella y en mi grupo....
Todo era precioso y vital. La intensidad del Sol acariciando mi piel, la frescura de la hierba húmeda en mis pies, la suavidad de la tierra, la majestuosidad de las montañas, y el tierno abrazo de los árboles, ...
Me siento muy satisfecha de haber conseguido aparcar mi miedo, mi ego, mi mente, y haber sido capaz de disfrutar de la maravilla de la Naturaleza.

Desde aquí quiero agradecer a todas mis compañeras su presencia, su apertura, el compartir conmigo ese momento.
Su calor y acompañamiento me ayudaron a disfrutar del momento, de abrirme, de ser consciente, de conocer lo desconocido, de VIVIR una grata y reveladora experiencia.
GRACIAS ángeles danzarinas, maestras druidas, espíritus libres....
A partir de ahora, cada vez que me adentre en la Naturaleza, lo voy a hacer de otra forma. Mucho más en contacto con ella. Como una parte más de mi, del TODO, de mi vida. Y no como algo ajeno, externo, amenazante, ....
Este contacto con ella, influye en mi contacto con los demás, y por tanto el beneficio para mi es impresionante.
Recomiendo enormemente esta experiencia para todo aquel que tenga dificultades con el CONTACTO con los demás.
viernes, 24 de mayo de 2013
LA COMUNICACION NO VERBAL
Recientemente he leído un libro muy interesante: "La comunicacion no verbal" de Flora Davis.
Cuando hace tiempo
comencé a leer y a realizar cursos de crecimiento personal, ya aprendí muchas
cosas de las que habla este libro, como que el cuerpo es sabio. Que nos cuenta
cosas, que se manifiesta. Que sabe más que la mente. Que prestándole atención
puedo averiguar cosas sobre mi, y mi necesidad.
Que mi cuerpo,
refleja lo que soy, lo que siento. Que se va “haciendo” según vivo, siento y
pienso. Modificándose así mi aspecto físico en función de ello.
Pero lo que no
sabía, y me ha fascinado, es que el cuerpo no solo me habla a mi. Si no que
también habla con otros cuerpos.
Me llamó mucho la
atención el caso de una familia en la que cuando un miembro realizaba una
acción que a otro le molestaba, éste realizaba un gesto espontáneo y el primer miembro corregía la acción. Sin mediar palabra,
¡los cuerpos se comunicaban y se entendían!
Y todo esto, a nivel inconsciente, pues no nos damos cuenta que esa
comunicación corporal existe continuamente en nuestra vida.
La existencia de
ese “código” corporal entre las personas me maravilla.
Parece ser que nos
comunicamos en la misma forma que los animales, y que además existe lo que
llaman un “vocabulario facial” .
Usamos ese código
corporal todo el tiempo: para poner límites, para demostrar amor, rechazo, …,
para darnos el turno en una conversación, para cumplir con lo que se espera de
nosotros, …
Los movimientos que
hacen nuestros ojos mientras conversamos con otros, envían “señales” a los
otros ojos. Es un código ocular que marca el turno para hablar.
Ese código corporal
está basado en gestos, a los que los investigadores pretenden dar un
significado. Al fin y al cabo, los
gestos son la expresión de lo que siento. Muestran y escenifican
emociones. Por eso, los actores estudian
expresión corporal.
No sabía de la
existencia de investigaciones acerca de la comunicación no verbal, y de las
múltiples técnicas que usan para llevar a cabo estas investigaciones.
La “cinesis” por
ejemplo, me parece un trabajo fascinante a la par que latoso. Debe resultar muy
costoso aprender el significado de los gestos visualizando a cámara lenta a
personas conversando. Pues hay gestos que unas veces significan una cosa y
otras no.
El significado de
los gestos siempre debe buscase dentro del contexto general.
En la comunicación
no verbal, además de los gestos, los sentidos tienen un papel fundamental. Pues
es a través de ellos, que recibimos los mensajes externos.
Me ha sorprendido
la potente influencia que tiene sobre nosotros lo visual. Lo que es capaz de
hacernos sentir, pensar, opinar, alejarnos, o acercarnos a cosas o personas, en
función de lo que recibimos visualmente.
Parece ser que si veo una persona con sus pupilas dilatadas, ésta me agrada más que otra con las pupilas sin
dilatar.
Y los niños, son
extremadamente sensibles a los mensajes faciales. Les impacta más ver una cara
seria, que las palabras escuchadas.
Me asusta un poco
la idea de un posible “manejo” de mi
pensar, a través de mensajes subliminales en la televisión. Si es posible esto, puede que todo lo que
creo no sea más que lo que quieren que crea. Y seguramente será así.
Podemos leer el
rostro de una persona aun sin mirar sus ojos, pero cuando los ojos se
encuentran, no solo sabremos qué siente el otro, sino que él sabrá qué siento
yo.
La piel es la
envoltura que nos contacta con el mundo exterior. Comenzamos a explorar ese mundo mediante el
tacto, ya desde el vientre materno. Es
el sentido que más me acerca al otro. Al
tocarnos, estamos en límite de sentirnos por dentro.
Cuando conversamos
con otro, el código corporal hace que exista una “sincronía interaccional”, que
no es otra cosa que “ritmos compartidos”, es decir, perfectamente se cuándo
debo intervenir o callar. Y de esta forma, sincrónicamente, la conversación
fluye basada en ritmos marcados inconscientemente. Es como una danza creada entre mi ritmo y el
del otro, formando un único ritmo perfecto.
Existe mucha
relación entre la danza y los movimientos comunes de la vida diaria. Al fin y al cabo, danza es movimiento.
Ahora entiendo
porqué la danza sirve de terapia en casos de baja autoestima y problemas con el
contacto. Si tengo baja autoestima, mi relación con los demás se ve afectada
negativamente. Con lo cual, al practicar
la danza, me ayudo a expresarme mejor, por lo tanto voy a recibir mejor, y a
contactar mejor, … Con lo que mejoro mis relaciones interpersonales. Esto hará que mi autoestima mejore también.
Si la comunicación
no verbal se basa en gestos (movimientos), es lógico que si practico danza
(movimientos) la comunicación con los demás mejorará.
Es cierto, que como
dice el libro, hoy en día tenemos más interés por la comunicación no verbal, y
que es debido a nuestra necesidad de conocernos, de ponernos en contacto con
nuestras emociones. Que estamos aprendiendo a darle al cuerpo el lugar que le
corresponde. A escucharlo. A que sea
nuestro referente a la hora de mirarnos por dentro: primero mirar por fuera
para llegar a ver lo de dentro.
Pues es verdad que las emociones se reflejan en nuestro
cuerpo.
Un ejemplo muy
claro es cuando estamos enamorados: irradiamos felicidad, y parecemos más
guapos. Aunque la mayoría de las veces no nos demos ni cuenta de ello.
Y si estamos
preocupados, nuestro cuerpo también lo manifiesta: fruncimos el ceño, nos
rascamos, nos movemos nerviosos, ….
Mi conclusión,
después de leer este libro, es que, la
base de las comunicaciones humanas está en un nivel inconsciente. Y que son
más importantes los gestos (movimientos corporales) que las palabras.
Que las palabras
son importantes, pero relativamente. Pues sin tener conciencia de ello, nos
estamos comunicando todo el rato sin palabras.
Esto es precioso. Y
a la vez, al tomar conciencia de ello, también asusta un poco. Pues la
tendencia que solemos tener a “controlar” todo, y a ocultar nuestra intimidad,
como método de seguridad, se ve amenazada.
Es maravilloso que
seamos capaces de entendernos de esta forma.
Somos seres multisensoriales, recibiendo y enviando todo el rato
información de la que no tenemos ni idea a nivel consciente.
“La comunicación humana es
extremadamente compleja —no tiene reglas fijas y simples— y en ausencia de
tales reglas, sé que yo, como tantas otras personas, tendré una tendencia a ver
solamente lo que quiero ver y prestar atención a lo que considero conveniente
saber.”
miércoles, 15 de mayo de 2013
ACTITUDES
Todos los seres humanos nacemos iguales. Somos distintos por fuera, idénticos por dentro. Puros, inocentes, bellos, especiales...
Conforme crecemos, en base a nuestras experiencias de vida, nuestro ego comienza a existir, a estar presente, y tomamos actitudes mejores o peores, para lo que nosotros "creemos" necesarias para nuestra supervivencia.
A lo largo de mi vida he conocido a muchas personas, y todas y cada una de ellas me han enseñado algo. Y aunque con algunas la relación no haya continuado, la enseñanza nunca faltó.
Pude alejarme de alguna, por sus actitudes, que me hacían daño, pero siempre entendiendo que la persona estaba por encima de sus actitudes. Con respeto y amor, alejarme para mi bienestar. Deseando lo mejor para aquella persona.
Tendemos a "criticar" esas actitudes que no concuerdan con nuestra forma de pensar, que se salen de la "norma establecida" y que creemos no son correctas. Indudablemente, hay actitudes que son nefastas e inadmisibles. Pero no confundamos una actitud con la persona.
Peco muchas veces de reir las gracias con fondo crítico hacia alguna persona. Y al momento me arrepiento. Pues aunque es normal que hagamos eso alguna vez, me doy cuenta de que, de alguna manera, esa acción puede provocar dolor.
¿Quien no ha metido la pata alguna vez hasta el fondo?
Yo misma he hecho mal muchas cosas. Y las personas de mi entorno, continuaron a mi lado a pesar del daño provocado. Eso, siempre lo agradeceré. Pues ellos ven mi SER además de mis actos más o menos correctos.
Eso mismo, es lo que yo intento hacer con los demás. Y conmigo misma. Si me equivoco, lo acepto y me perdono. Soy humana, y como tal, puedo y debo equivocarme alguna vez, para poder aprender algo vital. Para darme cuenta de algo que vine a aprender en esta vida, y por lo que tengo que pasar.
Hace poco, una persona amada me hizo daño. Nos alejamos. Y sentí profundo dolor y tristeza. Más comprendí que era lo que tenía que ser.
Al principio, mi ego, comenzó a criticar sus actos. Pero luego, entendí que solo eran actos y actitudes. Y que la persona seguía siendo bella. Que tenía derecho a equivocarse, y que aunque ya no puedo estar a su lado como antes, no puedo ni quiero seguir criticando sus actos.
Estamos lejos. La relación ya no puede continuar como antes, pues sería insana para mi. Pero desde mi corazón la sigo amando. Pues yo también he visto su SER maravilloso. Y le deseo lo mejor del mundo.
Si consigues ver con el corazón, el daño recibido se minora. Te distancias del/la causante con respeto a ti mismo y hacia el causante.. Y continuas tu vida en paz, sin miedo, sin dolor, sin linchamientos. Pasando página, y viviendo desde el amor incondicional.
Conforme crecemos, en base a nuestras experiencias de vida, nuestro ego comienza a existir, a estar presente, y tomamos actitudes mejores o peores, para lo que nosotros "creemos" necesarias para nuestra supervivencia.
A lo largo de mi vida he conocido a muchas personas, y todas y cada una de ellas me han enseñado algo. Y aunque con algunas la relación no haya continuado, la enseñanza nunca faltó.
Pude alejarme de alguna, por sus actitudes, que me hacían daño, pero siempre entendiendo que la persona estaba por encima de sus actitudes. Con respeto y amor, alejarme para mi bienestar. Deseando lo mejor para aquella persona.
Tendemos a "criticar" esas actitudes que no concuerdan con nuestra forma de pensar, que se salen de la "norma establecida" y que creemos no son correctas. Indudablemente, hay actitudes que son nefastas e inadmisibles. Pero no confundamos una actitud con la persona.
Peco muchas veces de reir las gracias con fondo crítico hacia alguna persona. Y al momento me arrepiento. Pues aunque es normal que hagamos eso alguna vez, me doy cuenta de que, de alguna manera, esa acción puede provocar dolor.
¿Quien no ha metido la pata alguna vez hasta el fondo?
Yo misma he hecho mal muchas cosas. Y las personas de mi entorno, continuaron a mi lado a pesar del daño provocado. Eso, siempre lo agradeceré. Pues ellos ven mi SER además de mis actos más o menos correctos.
Eso mismo, es lo que yo intento hacer con los demás. Y conmigo misma. Si me equivoco, lo acepto y me perdono. Soy humana, y como tal, puedo y debo equivocarme alguna vez, para poder aprender algo vital. Para darme cuenta de algo que vine a aprender en esta vida, y por lo que tengo que pasar.
Hace poco, una persona amada me hizo daño. Nos alejamos. Y sentí profundo dolor y tristeza. Más comprendí que era lo que tenía que ser.
Al principio, mi ego, comenzó a criticar sus actos. Pero luego, entendí que solo eran actos y actitudes. Y que la persona seguía siendo bella. Que tenía derecho a equivocarse, y que aunque ya no puedo estar a su lado como antes, no puedo ni quiero seguir criticando sus actos.
Estamos lejos. La relación ya no puede continuar como antes, pues sería insana para mi. Pero desde mi corazón la sigo amando. Pues yo también he visto su SER maravilloso. Y le deseo lo mejor del mundo.
Si consigues ver con el corazón, el daño recibido se minora. Te distancias del/la causante con respeto a ti mismo y hacia el causante.. Y continuas tu vida en paz, sin miedo, sin dolor, sin linchamientos. Pasando página, y viviendo desde el amor incondicional.
martes, 30 de abril de 2013
HERRAMIENTAS CONTRA EL MALESTAR
Llevo muchos años trabajando en el mismo lugar, con los mismos jefes y casi con todos los compañeros, y durante todo este tiempo, he padecido la misma situación una y otra vez.
La situación es la siguiente: yo siempre estoy entre dos frentes. La voz comunicante entre éstos. La que lidia entre uno y otro.La que aguanta las quejas de uno y las gracias del otro. La que se come todos los marrones por estar en medio.
Y entonces, yo me pregunto, ¿para qué he de vivir yo esto una y otra vez? ¿qué tengo yo que aprender de esto? ....
Hubo una época en la que estuve a punto de irme, y fue entonces cuando renací. Aprendí a vivir la situación de diferente forma. Los demás no cambian, pero yo sí puedo cambiar. Y fue lo que hice. Y conseguí estar de una forma tranquila, en paz, con ganas, y alegría.
Aquella situación era bastante peor que la actual.. Pues aunque en general, no dejaba de ser lo mismo de ahora (estar en medio) tenía demasiados agravantes añadidos.
Hoy he querido recordar ese capítulo de mi vida, para ver si me fortalece. Pues hoy, estoy de bajón. Viviendo la situación repetitiva desde lo más bajo de mi energía. Digamos que estoy "ploff" y necesito tomar fuerzas para levantarme y poder ver la situación desde otra perspectiva.
Si mi jefe me usa de saco de boxeo, ¿he de aprender a apartarme? ¿o poner la mejor cara para mantener mi puesto de trabajo?
Hasta ahora me he acercado siempre más a la segunda opción, aunque muchas veces me haya enfrentado contra esos puñetazos.
Será seguramente pues, que mi lección de vida es aprender a APARTARME. Que no es lo mismo que enfrentarme.
¿Apartarme pues significaría abandonar este trabajo? Pues puede ser. O no....
Si consigo vivir esta situación de una forma serena, y hasta un poco fría, tomando conciencia de lo que me corresponde o no cargar (no de lo que soy capaz de soportar, si no de lo que a mi toca llevar, por mi puesto, por mi responsabilidad) es posible que comience a vivir mejor. Que cuando vuelva a mi casa, lo haga con satisfacción y no con tristeza.
Si huyo del problema y es algo que "tengo que aprender", allá donde vaya seguramente se me presentará la misma situación o similir. Hasta que aprenda la lección que tengo pendiente.
Apartarme puede ser esquivar los golpes, y que si alguno me llega, éste no me afecte. ¿Y cómo lo haré? Pues con herramientas. Sí, todas las herramientas aprendidas en mis cursos de crecimiento personal.
Comparto algunas de estas herramientas:
Ante un bloqueo, ansiedad, miedo, ...entrar en "shok": SALIVAR, y respirar con conciencia.
Para el nerviosismo y/o la tristeza: sujetar el dedo anular con la otra mano, cubriéndolo lo máximo posible con los dedos y la palma. Si es de día, sujetaremos el dedo izquierdo. Si es de noche, el derecho. (Técina Jin Shin Yyutsu, de la que os hablé en la página "Cuerpo")
Cuando te sientas desubicado, perdido, sobrepasado por el estress y la preocupación, como "ido": pisa el suelo una y otra vez. Izquierda, derecha, izquierda, derecha, ... dando golpes firmes y fuertes con tus pies.
De esta forma tomas conciencia del aquí y el ahora. Te hace "volver" a tu ser.
Y las técnicas por excelencia: MEDITAR, RESPIRAR CON CONCIENCIA, SONREIR y SOÑAR.
Soñar en el sentido de proyectar lo que deseas en tu vida, con una fe absoluta de que se cumplirá.
Está demostrado que cuando sonreímos, se relajan un montón de músculos y se liberan endorfinas, lo que nos provoca un bienestar.
La respiración con conciencia equilibra mi sistema nervioso. Y me ayuda a entrar en sosiego.
Y la meditación, consigue apaciguar el estres que cargamos. Conectamos con nuestra esencia, lo que en realidad somos, nuestro ser. Y así olvidamos lo cotidiano, lo que no somos, nuestro ego.
Ya os contaré cómo evoluciona mi "vivir" esta realidad. Si logro modificar mi actitud y sentir. Y cómo lo he conseguido, si es que lo logro.....
La situación es la siguiente: yo siempre estoy entre dos frentes. La voz comunicante entre éstos. La que lidia entre uno y otro.La que aguanta las quejas de uno y las gracias del otro. La que se come todos los marrones por estar en medio.
Y entonces, yo me pregunto, ¿para qué he de vivir yo esto una y otra vez? ¿qué tengo yo que aprender de esto? ....
Hubo una época en la que estuve a punto de irme, y fue entonces cuando renací. Aprendí a vivir la situación de diferente forma. Los demás no cambian, pero yo sí puedo cambiar. Y fue lo que hice. Y conseguí estar de una forma tranquila, en paz, con ganas, y alegría.
Aquella situación era bastante peor que la actual.. Pues aunque en general, no dejaba de ser lo mismo de ahora (estar en medio) tenía demasiados agravantes añadidos.
Hoy he querido recordar ese capítulo de mi vida, para ver si me fortalece. Pues hoy, estoy de bajón. Viviendo la situación repetitiva desde lo más bajo de mi energía. Digamos que estoy "ploff" y necesito tomar fuerzas para levantarme y poder ver la situación desde otra perspectiva.
Si mi jefe me usa de saco de boxeo, ¿he de aprender a apartarme? ¿o poner la mejor cara para mantener mi puesto de trabajo?
Hasta ahora me he acercado siempre más a la segunda opción, aunque muchas veces me haya enfrentado contra esos puñetazos.
Será seguramente pues, que mi lección de vida es aprender a APARTARME. Que no es lo mismo que enfrentarme.
¿Apartarme pues significaría abandonar este trabajo? Pues puede ser. O no....
Si consigo vivir esta situación de una forma serena, y hasta un poco fría, tomando conciencia de lo que me corresponde o no cargar (no de lo que soy capaz de soportar, si no de lo que a mi toca llevar, por mi puesto, por mi responsabilidad) es posible que comience a vivir mejor. Que cuando vuelva a mi casa, lo haga con satisfacción y no con tristeza.
Si huyo del problema y es algo que "tengo que aprender", allá donde vaya seguramente se me presentará la misma situación o similir. Hasta que aprenda la lección que tengo pendiente.
Apartarme puede ser esquivar los golpes, y que si alguno me llega, éste no me afecte. ¿Y cómo lo haré? Pues con herramientas. Sí, todas las herramientas aprendidas en mis cursos de crecimiento personal.
Comparto algunas de estas herramientas:
Ante un bloqueo, ansiedad, miedo, ...entrar en "shok": SALIVAR, y respirar con conciencia.
Para el nerviosismo y/o la tristeza: sujetar el dedo anular con la otra mano, cubriéndolo lo máximo posible con los dedos y la palma. Si es de día, sujetaremos el dedo izquierdo. Si es de noche, el derecho. (Técina Jin Shin Yyutsu, de la que os hablé en la página "Cuerpo")
Cuando te sientas desubicado, perdido, sobrepasado por el estress y la preocupación, como "ido": pisa el suelo una y otra vez. Izquierda, derecha, izquierda, derecha, ... dando golpes firmes y fuertes con tus pies.
De esta forma tomas conciencia del aquí y el ahora. Te hace "volver" a tu ser.
Y las técnicas por excelencia: MEDITAR, RESPIRAR CON CONCIENCIA, SONREIR y SOÑAR.
Soñar en el sentido de proyectar lo que deseas en tu vida, con una fe absoluta de que se cumplirá.
Está demostrado que cuando sonreímos, se relajan un montón de músculos y se liberan endorfinas, lo que nos provoca un bienestar.
La respiración con conciencia equilibra mi sistema nervioso. Y me ayuda a entrar en sosiego.
Y la meditación, consigue apaciguar el estres que cargamos. Conectamos con nuestra esencia, lo que en realidad somos, nuestro ser. Y así olvidamos lo cotidiano, lo que no somos, nuestro ego.
Ya os contaré cómo evoluciona mi "vivir" esta realidad. Si logro modificar mi actitud y sentir. Y cómo lo he conseguido, si es que lo logro.....
martes, 9 de abril de 2013
DEJAR QUE LAS COSAS FLUYAN
Una y otra vez se repite la misma lección en mi vida....
No hay nada mejor que dejar que las cosas se "solucionen" por sí solas.
La experiencia me demuestra que cuando me obsesiono con un "problema" en la búsqueda de su solución, ésta no aparece..... Y lo único que consigo es darle vueltas al coco, pasarlo mal, deprimirme, enfadarme, estresarme...
Y permanecer en ese bucle es agotador....
Sin embargo, cuando acepto "lo que hay" y me olvido, ..... ¡el problema se resuelve solo!
Esto debe ser porque al apartar mi mente del problema, lo dejo de influenciar con mi energía, y ya no "atraigo" una y otra vez lo mismo.
La semana pasada, mi hijo comenzó a dormir muy mal, y solo quería que lo metiéramos en la cama de papá y mamá. No quería quedarse solo en su cuna.
Y una de dos, o te quedabas con él allí de pie toda la noche, .... o te lo llevabas a la cama.....
Ninguna de las dos opciones me gustaba demasiado.
Así que comencé un plan de cura del sueño, para quitarle los miedos, y acostumbrarlo a que durmiese solito.
Modificamos su cuarto, y le hicimos el cambio de cuna a cama. Motivando su nuevo estado, con frases como "el nene ya es mayor, qué bien! que puede dormir en cama!"
Pero él decía todo el rato que NO, que él no era mayor, .... Jijij
Estuvimos dos noches "luchando" con él. Para que se durmiese solito en su cama. Y ..... nada!! El resultado fue catastrófico... Pues lo único que sucedía es que él se llevaba un gran sofocón, y nosotros sufríamos por ello.
Se despertaba mucho por las noches, con el consiguiente efecto.... ¡ninguno dormíamos!
Después de varios días, y tras noches sin dormir, agotada, e impotente, me lo llevé a mi cama.
Y me desperté feliz. Y él, me miró sonriente, y tumbados en la cama suspiró y se volvió a dormir.
En ese momento, decidí que no iba a seguir ningún "plan" para curar su mal dormir. Que simplemente me iba a dejar llevar. Que lo acostaría en su cama cada día, permaneciendo allí hasta que se durmiese. Y que si por la noche, se despertaba, y no conseguía que permaneciese en su cama, me lo llevaría conmigo a la mía.
Así, sin darle demasiada importancia. Aceptando que mi hijo, ahora tiene una necesidad, y punto.
Y..... voila!!! A la segunda noche, se queda solito en su cama!!!!
Y es que, amigos, qué equivocado es seguir las "normas" de lo que nos dicen que está bien o mal hacer. Yo había estado leyendo "lo que hay que hacer" para que tu bebé duerma bien y no se "mal acostumbre". Y había intentado llevarlo a cabo, como si esas normas fuesen lo único que debía hacer. Y me había olvidado de seguir mi PROPIO CRITERIO.
Cuando seguí mi instinto, sin atender a las "normas" para hacer "bien" las cosas..... ¡todo ha fluido positivamente!
Así que mi consejo es..... ¡seguir siempre vuestro corazón! ¡hacer lo que queráis hacer! y no dejéis que nada ni nadie opine en vuestra vida.
Y termino con una frase que viene al pelo:
"Lo que se resiste persiste, lo que se acepta se transforma."
lunes, 25 de marzo de 2013
DANZATERAPIA IV. Primavera
Primavera significa "primera vez que ves", y este año, puedo decir que por primera vez he visto algo que nunca había visto....
Hace tiempo me di cuenta de un mecanismo adquirido inconscientemente: mi tendencia a apartarme de los grupos.
Sin saber muy bien por qué, tendía a hacer esto. Y lo hacía muy sutilmente, casi sin darme cuenta de ello.
En la danza, me ocurría lo mismo. Puesto que todo lo que haces en tu día a día, se manifiesta en cualquier actividad.
Digamos que cualquier grupo de trabajo, es como un "micromundo" en el que manifestamos lo que nos pasa y cómo vivimos fuera, en nuestra realidad diaria.
Danzaba siempre alrededor de los demás. Dando vueltas por la sala, sin meterme "en medio".
Después de una charla con mi tutora de danza, me propuse cambiar este mecanismo adquirido. Simplemente probé a ver qué sucedía. Aparqué mis miedos y me dispuse a ABRIRME a los demás. A integrarme del todo.
Y ..... el resultado fue espectacular!!!
Para empezar diré que me resultó mucho más fácil que de lo que creía. Pues simplemente me dejé llevar, poniendo una clara intención de no alejarme, y de buscar al otro.
Y ¿sabéis lo que encontré? .... ¡al otro! Por primera vez pude ver al otro en su SER. Y pude disfrutar de su mirada, desde su corazón, desde su alma.
No veía su mente, su juicio, su apariencia, ... Veía su ser.
Evidentemente, si todos somos espejos del otro, si yo me abro, y me muestro desde mi corazón, aparcando mis miedos, y mi mente, puedo ver al otro de la misma manera.
Fue maravilloso encontrar en cada una de mis compañeras, una belleza inmensa. Alegría, ternura, sinceridad, espontaneidad, dolor, creatividad, fortaleza, compasión, dulzura, ....
Y a esta maravilla de poder ver al otro en su SER, he de añadir mi satisfacción personal de haberlo conseguido. De vivir con los demás desde mi SER, sin miedo al rechazo, sin miedo a sus juicios. De poder participar sin límites. De COMPARTIR sin ponerme por debajo ni por encima. De sentirme IGUAL al otro. De respetar mi ser y respetar al otro. En definitiva de OCUPAR MI LUGAR.
Esta primavera ha comenzado para mi con muchas enseñanzas, y como suele ocurrir, siempre vienen seguidas una de otra, como una cadena que gira a toda velocidad....
Primero fue mi niño, que me lanzaba un claro mensaje de aprendizaje (Tú puedes), seguido de esto me llegó el libro de La Ley del Espejo (¿Qué me muestra mi vida?), la charla con mi tutora (Simplemente prueba a hacerlo), y ... la danza en primavera (Me abro al otro, y lo VEO). Todo con un claro mensaje final: ocupo mi lugar, sin alejarme, sin sentirme inferior ni superior.
Gracias a todas las personas que me ayudaron a ver, que me mostraron el camino, que me enviaron las "señales" para aprender esta lección que tenía pendiente.
Hace tiempo me di cuenta de un mecanismo adquirido inconscientemente: mi tendencia a apartarme de los grupos.
Sin saber muy bien por qué, tendía a hacer esto. Y lo hacía muy sutilmente, casi sin darme cuenta de ello.
En la danza, me ocurría lo mismo. Puesto que todo lo que haces en tu día a día, se manifiesta en cualquier actividad.
Digamos que cualquier grupo de trabajo, es como un "micromundo" en el que manifestamos lo que nos pasa y cómo vivimos fuera, en nuestra realidad diaria.
Danzaba siempre alrededor de los demás. Dando vueltas por la sala, sin meterme "en medio".
Después de una charla con mi tutora de danza, me propuse cambiar este mecanismo adquirido. Simplemente probé a ver qué sucedía. Aparqué mis miedos y me dispuse a ABRIRME a los demás. A integrarme del todo.
Y ..... el resultado fue espectacular!!!
Para empezar diré que me resultó mucho más fácil que de lo que creía. Pues simplemente me dejé llevar, poniendo una clara intención de no alejarme, y de buscar al otro.
Y ¿sabéis lo que encontré? .... ¡al otro! Por primera vez pude ver al otro en su SER. Y pude disfrutar de su mirada, desde su corazón, desde su alma.
No veía su mente, su juicio, su apariencia, ... Veía su ser.
Evidentemente, si todos somos espejos del otro, si yo me abro, y me muestro desde mi corazón, aparcando mis miedos, y mi mente, puedo ver al otro de la misma manera.
Fue maravilloso encontrar en cada una de mis compañeras, una belleza inmensa. Alegría, ternura, sinceridad, espontaneidad, dolor, creatividad, fortaleza, compasión, dulzura, ....
Y a esta maravilla de poder ver al otro en su SER, he de añadir mi satisfacción personal de haberlo conseguido. De vivir con los demás desde mi SER, sin miedo al rechazo, sin miedo a sus juicios. De poder participar sin límites. De COMPARTIR sin ponerme por debajo ni por encima. De sentirme IGUAL al otro. De respetar mi ser y respetar al otro. En definitiva de OCUPAR MI LUGAR.Esta primavera ha comenzado para mi con muchas enseñanzas, y como suele ocurrir, siempre vienen seguidas una de otra, como una cadena que gira a toda velocidad....
Primero fue mi niño, que me lanzaba un claro mensaje de aprendizaje (Tú puedes), seguido de esto me llegó el libro de La Ley del Espejo (¿Qué me muestra mi vida?), la charla con mi tutora (Simplemente prueba a hacerlo), y ... la danza en primavera (Me abro al otro, y lo VEO). Todo con un claro mensaje final: ocupo mi lugar, sin alejarme, sin sentirme inferior ni superior.
Gracias a todas las personas que me ayudaron a ver, que me mostraron el camino, que me enviaron las "señales" para aprender esta lección que tenía pendiente.
jueves, 21 de marzo de 2013
LA LEY DEL ESPEJO
Parece que son días de aprendizaje.....
Las casualidades no existen, y es por ello, que justo después de escribir mi última entrada recibí un libro que está en perfecta sintonía con mi escrito.
Se trata de "La Ley del Espejo" (Yoshinory Noguchi). El libro solo tiene 30 páginas, y comencé a leerlo y no pude parar hasta terminarlo.
Cuenta la historia (real) de una madre, que vive en continúa preocupación por su hijo, el cual tiene problemas en el colegio.
Esta madre, en la búsqueda de solucionar el problema de su hijo, encuentra la solución en ella misma.
La vida que vives, es un ESPEJO que refleja tu mundo interno, tu corazón. Si albergas rabia hacia alguien, aunque sea inconscientemente, la vida te muestra "algo" continuamente para que ABRAS LOS OJOS, para que te des cuenta, para que te veas a ti mismo, y puedas solucionar y cerrar eso que te está atando y limitando tu felicidad.
Mientras no lo veas, y lo soluciones, la vida continuará repitiendo lo mismo una y otra vez. Por eso a veces, decimos "a mi siempre me pasa .....esto o lo otro, que mala suerte tengo! " Pues nooooo... NO es mala suerte, sino todo lo contrario. Observa tu vida y pregúntate "qué me está diciendo??"
«Todos los problemas que surgen en la vida ocurren para hacernos dar cuenta de algo importante. Usted no tendrá nunca ningún problema que no pueda solucionar. Usted tiene la fuerza necesaria para resolver cualquier problema, el cual ocurre para que a través de su solución usted se dé cuenta de algo importante. (....)
La vida es un espejo que refleja nuestro corazón.» Es decir que «ocurren acontecimientos que sintonizan exactamente con nuestro interior». O también se puede decir que «la causa que se halla en nuestro interior se hace realidad como efecto.
(...)
Os recomiendo que leáis el libro. A mi solo me llevó 15 minutos, y el aprendizaje es tan grande, que merece la pena (lo voy a colgar en el blog)
Estos días voy a intentar dedicarme un rato para observar mi vida, mi reflejo, e intentar averiguar qué tengo que aprender, qué tengo que ver, qué tengo que solucionar. Cuando lo haga, os lo contaré.
Debido a la petición de la editorial Comanegra, he tenido que eliminar el texto del libro.
Si alguien está interesado en tenerlo, y no pueden permitirse la compra del mismo, pueden escribirme.
Las casualidades no existen, y es por ello, que justo después de escribir mi última entrada recibí un libro que está en perfecta sintonía con mi escrito.
Se trata de "La Ley del Espejo" (Yoshinory Noguchi). El libro solo tiene 30 páginas, y comencé a leerlo y no pude parar hasta terminarlo.
Cuenta la historia (real) de una madre, que vive en continúa preocupación por su hijo, el cual tiene problemas en el colegio.
Esta madre, en la búsqueda de solucionar el problema de su hijo, encuentra la solución en ella misma.
La vida que vives, es un ESPEJO que refleja tu mundo interno, tu corazón. Si albergas rabia hacia alguien, aunque sea inconscientemente, la vida te muestra "algo" continuamente para que ABRAS LOS OJOS, para que te des cuenta, para que te veas a ti mismo, y puedas solucionar y cerrar eso que te está atando y limitando tu felicidad.
Mientras no lo veas, y lo soluciones, la vida continuará repitiendo lo mismo una y otra vez. Por eso a veces, decimos "a mi siempre me pasa .....esto o lo otro, que mala suerte tengo! " Pues nooooo... NO es mala suerte, sino todo lo contrario. Observa tu vida y pregúntate "qué me está diciendo??"
«Todos los problemas que surgen en la vida ocurren para hacernos dar cuenta de algo importante. Usted no tendrá nunca ningún problema que no pueda solucionar. Usted tiene la fuerza necesaria para resolver cualquier problema, el cual ocurre para que a través de su solución usted se dé cuenta de algo importante. (....)
La vida es un espejo que refleja nuestro corazón.» Es decir que «ocurren acontecimientos que sintonizan exactamente con nuestro interior». O también se puede decir que «la causa que se halla en nuestro interior se hace realidad como efecto.
(...)
Por cierto, ¿qué hace usted cuando no le gusta su imagen reflejada en el espejo?
Por ejemplo, si se mira en el espejo y ve que está despeinado/a, ¿qué hace?
Por mucho que extienda la mano para arreglar los cabellos de su imagen en el espejo, ¿verdad que no lo conseguirá? Probablemente lo que hará será extender la mano hacia su cabeza y los arreglará.
De forma parecida, para resolver de raíz los problemas de la vida hace falta eliminar la causa que se halla en el propio corazón. Si no cambiamos nuestro interior, y únicamente esperamos que cambien los otros y las situaciones, no conseguiremos lo que deseamos »
Estos días voy a intentar dedicarme un rato para observar mi vida, mi reflejo, e intentar averiguar qué tengo que aprender, qué tengo que ver, qué tengo que solucionar. Cuando lo haga, os lo contaré.
Debido a la petición de la editorial Comanegra, he tenido que eliminar el texto del libro.
Si alguien está interesado en tenerlo, y no pueden permitirse la compra del mismo, pueden escribirme.
lunes, 18 de marzo de 2013
ENSEÑANZAS
Hoy mi hijo de 20 meses me ha dado una gran lección.
Hace tiempo escuché "toda persona que conoces viene a enseñarte algo y tu vienes a enseñarle algo a ella".
Desde entonces, siempre que estoy con otra persona, y en especial si ésta persona me enfada, crispa, o pone de los nervios, me acuerdo de esta frase e intento relajarme y averiguar QUÉ ME ESTA ENSEÑANDO esta persona.
De algunas personas ya averigüé lo que vinieron a enseñarme, y desde ese preciso momento, aquello que me "molestaba, irritiba, alteraba,..." desapareció. Pues comprendía el mensaje escondido que me estaba ofreciendo esa persona. La vida las había puesto frente a mi, como el que pone un espejo, para enseñarme algo.
Todo lo que soy capaz de VER en ti, es porque también está en mi, sea bueno o malo. Si veo tu "victimismo", estoy viendo el mío. Si veo tu "generosidad", estoy viendo la mía.
Al principio, me costó un poco aceptar las cosas negativas, pero luego, fue una gran liberación darme cuenta de esto. Creo recordar que de esto ya os hablé en una entrada anterior.
Hoy, mi niño, me ha enseñado que puedo DAR más de lo que doy. Que si no me muevo, él me va a hacer mover. Que no se va a rendir. Que me necesita y que estoy aquí para colmarlo.
Lleva una semana malito, y por tanto, lleva el mismo tiempo sin dormir bien. Esto repercute indudablemente en mi descanso nocturno. Pues es un dormir intermitente, que después de una semana llega a desesperar bastante.
Hoy, mi hijo, no se cómo se las ha apañado, pero ha bajado solito de su cuna, ha abierto la puerta de su habitación y ha venido a buscarme. Y todo esto a oscuras. Y sin hacerse ni un solo rasguño.
"Mamá, ¿no vienes? pues voy yo a buscarte!!! "
Al principio me he asustado mucho, después me he sentido muy culpable y con miedo, y al final, me he reído
¿Qué veo en él que también está en mi? Él no se rinde. Pide mucho. Y también da mucho.
¿Qué me está enseñando? Puedo hacer y dar mucho más. Eso que siempre he visto en otras personas y nunca en mi, y que siempre admiraba... resulta que está en mi. Quizás un poco escondido, pero está.
Siempre he admirado a mi hermana por su gran dedicación a los demás, en especial a sus hijos y familia. A mi madre, por su capacidad de estar en todo y atendernos a todos. A mi compañera de trabajo, por su fortaleza en tirar para adelante ante los problemas (siempre he dicho que "tiene un par"). A otras mujeres amigas mías que son capaces de sacrificar sus necesidades por los demás, de tener arrojo frente a las adversidades, de ser resolutivas, fuertes, y dar amor sin condiciones.
Sin embargo, yo siempre me sentí "peor" persona. Más egoísta en este sentido. Menos capacitada para salir adelante y superar los baches. Menos "merecedora de" ser madre y de dar y recibir amor.
Hoy, mi hijo, como un pequeño espejito de mi alma, me dice: mamá, tu puedes, tu vales, saca dentro de ti todo lo que llevas dentro. No eres peor que las demás. Tienes todo lo que ves en ellas.
Por ello: GRACIAS mi amor
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