sábado, 1 de febrero de 2014

Donde están las monedas?

Ayer, durante una charla acerca de "La familia y el orden" impartida por Montse Gaspar, ....ocurrió en mi una gran revelación.  ¡Mi conciencia hizo un clip! Y todo encajó.....

Este "clip" no se si fue debido exclusivamente a esta charla, pues en realidad, todo lo que allí se dijo yo ya lo conocía.
.... O si fue debido a un proceso paulatino que se ha creado en mi a causa de la Danza Creativa que actualmente estoy cursando. 
...O si ha sido la suma de ambas.
...O todo eso y mucho más...

Pero la verdad es que lo que realmente me importa es el haberme dado cuenta. Ese "clip" maravilloso que es como abrir los ojos por primera vez. 

Pero antes de contar lo que he visto, voy a explicar brevemente una parte de la charla de ayer (otro día os la explicaré entera) y una parte de mis sesiones de Danza Creativa.  Pues ambas han contribuido a mi toma de conciencia. 

Todo comienza con este cuento: "Donde están las monedas?" de Joan Garriga. 


En él se habla de cómo afecta a una persona el tomar o no tomar a sus padres.  El sentirse agradecido o esperar algo más de ellos. 

Si una persona no está contenta con su padres, y espera más de ellos, exigiéndoles altas expectativas, éstos aun se sienten menos capaces de darle.  Y a su vez, esta persona, incapaz de aceptar y tomar a sus padres porque espera "algo" más y/o mejor, caminará por la vida con los pies en el aire, sin tocar tierra firme, buscando siempre algo o alguien que le de lo que necesita y no tomó de sus padres. Y nada le satisfará. 

Primero buscará una pareja que le dé esto (en el libro son unas "monedas"). Poniendo a esta pareja una gran carga,  exigiéndole una alta expectativa.  Luego lo buscará en los hijos.  En el trabajo. ...  
Y se sentirá desubicado.  Insatisfecho.  Pedirá socorro. Irá de víctima.  Acudirá al terapeuta.   .....

Y ..... nada ni nadie podrá darle lo que busca.  Porque eso que busca está en sus padres. 

Solo saliendo del victimismo y dando gracias a los padres, tomándolos, puedo crecer, y ser adulta, y solo entonces es cuando puedo tomar la vida.  Y sentirme plena y satisfecha. 

Los padres que tenemos ya los elegimos antes de venir a este mundo. Y son lo mejor para cada uno. Son perfectos para nosotros. Y lo que hayan hecho o hagan es lo mejor que pueden hacer.  

Os recomiendo que lo leáis porque es como mejor vais a entender lo que os digo.  Además el cuento no es muy largo y en menos de media hora lo tenéis terminado.

He puesto un enlace al cuento, pero por si no funciona bien, seguro que lo encontráis en internet o si queréis me lo pedís y os lo envío. 


Y bueno, ahora va mi gran toma de conciencia.....

Ayer fui consciente de que no he sido capaz de tomar a mis padres, aunque yo creía que sí.  

Y al darme cuenta de esto.... me entró tremenda tristeza. Luego en seguida, me sentí liberada. 
Y entonces me abrí.  Me rendí. Y me postré ante ellos. Y sentí una gran gratitud hacia ellos. Y mucho amor. 
Después una gran PAZ. Plena y satisfecha. Feliz y a gusto conmigo misma, con todo y con todos. 




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