miércoles, 25 de febrero de 2015

RABIA

No he estudiado ni analizado lo que es tener rabia, pero creo que no hace falta ponerse a ello cuando uno la siente dentro de sí mismo.

Llevo una temporada, en la que hay días en que mi rabia es tan potente que cuesta contenerla.  Y lo que es peor, cuesta sacarla, vomitarla, expulsarla...  de mi ser.

Es una sensación de autodestrucción. De destrucción para con todos y con todo. Y sobretodo con migo misma.
Es querer que desaparezca todo. Desaparecer. No ver la realidad. Ni tan siquiera existir.
Y no es tristeza, ni odio, aunque haya una pizca de ambas.
Es pura rabia

¿De dónde nace esta rabia?
No tengo la respuesta. Pues puede ser nacida por varias cosas y llevar durmiendo conmigo muchos años...
Yo la siento como un corazón encarcelado, aprisionado, encadenado...  En el que las rejas de la cárcel lo estrujan, haciendolo sangrar.
Es un grito contenido. Un grito que no llega a brotar, que está sujeto con cadenas.

Puede ser miedo a ser uno mismo, no atreverse a hacer o a decir... algo
Puede ser no aceptar la realidad, empeñarse en dirigir la película de tu vida en lugar de ser el protagonista que se deja llevar.
Puede ser sentimiento de culpa por los autojuicios constantes: ese "no lo hago bien" o "no lo hice bien"
Puede ser no estar bien ubicado, debido a una mala autoestima, que te hace colocarte por debajo o por encima de los demás constantemente, con los efectos de un juicio constante a los demás.  Victimismo y demanda de atención o narcisismo y actitud preoponderante.
Puede ser querer correr, cuando hay que ir despacio.  O al revés.
Puede ser todo a la vez, o nada de esto.

Si sientes rabia, déjala correr por tus venas. Siéntela en tus entrañas. No la evites. Y para no herir a nadie, y no herirte tu, busca un lugar tranquilo en el que puedas sentirla, expresarla, llorarla, gritarla, acunarla, ...   Deja que te llegue informacion de ella: ¿con que imagen se presenta? ¿una palabra, un color, ..?   ¿significa esto algo?   aunque no tenga ningún sentido, déjalo estar
Y muévete, expresalo con tu movimiento. Y respira.  Esto ayuda batante

Intenta no pensar demasiado hasta que amaine el furor de la rabia. Ya que cuanto más lo pienses, más crece dentro de ti. Y esa nube mental le da cobijo, y riega a tu rabia.

Cuando haya amainado la tormenta rabiosa, puedes sacar conclusiones (o no)

También ayuda distraerte con algo que de un giro a tu emoción. Como por ejemplo unas palabras de un niño inocente que te busca con una sonrisa.

Y no olvides sonreír físicamente.  Aunque estés rabioso, enfadado, triste, ... sonríe!   El simple gesto te ayuda a mitigar la emoción.



viernes, 6 de febrero de 2015

AFERRARSE

Desde hace ya casi 9 meses estoy en un período de transito, en el que se ha removido todo dentro de mi.
Dejé de fumar y me centré en observar y sentir esa "Sensación horrible" ("mono") que tenia con la ausencia de tabaco. Así que en lugar de agobiarme con ese mal estar, tal y como había hecho en ocasiones anteriores, esta vez me centré en observar qué me estaba ocurriendo.

¿Por qué y para qué necesitaba fumar?  Mi apoyo para superar la falta de nicotina era precisamente la falta en sí, el mal estar, el "mono".
Y en lugar de huir de ese mal estar, me aferré a él a modo de salva vidas. Pues mi experimento, consistía precisamente en eso: en abrazar mi necesidad de fumar, conocerla, meterme en sus entrañas, y ver de donde surgia, qué estaba tapando, qué se escondía detrás de ella...

Y creo que no es casualidad, que sea precisamente ahora, tras casi 9 meses después de ese inicio, que me halla dado cuenta de lo que hay detrás...

9 meses!  ...   como un embarazo!   ...

Dicen que cuando emprendes algo nuevo, y/o cuando te desprendes de algo que ya no necesitas, requieres de un plazo mínimo de 9 meses para superarlo.   Y no se por qué será.... Por qué dirán que hace falta que pasen 9 meses, pero a mi.... me cuadra bastante la cifra con lo que acabo de ver detrás de mi necesidad de fumar.

Con todo el trabajo personal que estoy haciendo, y gracias a la ayuda de mi profesora de Danza, Belén Capapé, he descubierto, que estoy aferrada a una dulce mariposa que, lastimada, intenta salir por mi boca, y no se atreve, por miedo a lo que habrá fuera.   La pobre revolotea desde mis tripas hasta la tráquea, y comienza a acercarse a la garganta con timidez. Se asoma, pero no llega a salir.
Y a mi me da mucha pena cada vez que se acerca a la garganta. Es como una despedida que duele mucho. Y es que... en realidad... no quiero que se vaya.. .  me duele decirle adiós, y no verla ni sentirla nunca más.  Aunque también me enternece verla lastimada y sin poder volar.

¿A qué me estoy aferrando?
¿De qué me cuesta desapegarme?
¿Qué he de soltar, vomitar, expulsar, gritar, sacar, ..parir ..???
¿Qué simboliza mi mariposa?

No me cabe ninguna duda de lo que simboliza para mi. Es un duelo no superado.

Y a la vez, la mariposa soy yo misma. Encerrada en mi misma, en mis viejas creencias, en mi antigua Yo, en esa que sigue manteniendo las apariencias, la compostura, que sigue pareciéndose a lo que cree se espera de ella, o debe se ser.  La que tiene miedo de dejar salir a mi Yo Mariposa, por miedo a lo que vendrá si la deja salir.

La lección aprendida para mi, es que cuando tapamos un "enganche" lo hacemos con otro enganche. Si tengo una adicción, seguro que está tapando otra que ignoraba que tenía. O algo en mi que me cuesta ver y aceptar.
Llegar a la raíz de ese círculo es tan complejo como sencillo.  No lo sabes.  Quizás dentro de un tiempo, vuelva a salir una nueva raíz que era tapada por la anterior....   O no....

Aferrarse a algo a veces es necesario y otras es un lastre.

Identificar cuando hay que desapegarnos de ese aferramiento es muy importante. Que luego soltemos ese lastre y dejemos de aferrarnos a ello... es otro cantar.  Pues lo primero que necesitamos es darnos cuenta de que  estamos aferrados y después comenzar a trabajar poniendo conciencia para poder soltar poco a poco, ya que no es tarea fácil.


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