jueves, 22 de diciembre de 2011

RESILIENCIA

En estos días de Navidad, me gustaría regalaros a tod@s un poco de RESILIENCIA. 

Para los que no sepáis su significado, os pongo aquí unas breves definiciones:

  La resiliencia es la capacidad que posee un individuo frente a las adversidades, para mantenerse en pie de lucha, con dosis de perseverancia, tenacidad, actitud positiva y acciones, que permiten avanzar en contra de la corriente y superarlas.
E. Chávez y E. Yturralde (2006)

Capacidad del ser humano para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas e inclusive, ser transformados por ellas.
Grotberg (1995)

Podría decirse que la resiliencia es la entereza más allá de la resistencia. Es la capacidad de sobreponerse a un estímulo adverso.

Todos, en nuestro interior, poseemos resiliencia, en mayor o menor grado. Solo tenemos que tomarla, y ponerla en práctica.  

Agarrarnos a "algo" que nos mantenga de pie, como la fe, nos ayudará a sacar nuestra resiliencia y sobreponernos ante las adversidades externas.


La fuerza, la luz, siempre está EN NOSOTROS, y no en el exterior. Confiar en nosotros mismos, en nuestra intuición, y reconocer que somos pura esencia, nacidos todos de la energía más grande, del puro AMOR, la que no tiene límites y es abundante, es la clave para darte cuenta de que todo es posible, de que no existen las casualidades si no la causa-lidad, de que te mereces todo lo bueno por el simple hecho de SER.
Que no tienes que buscar "fuera" porque tu tienes la capacidad de hacer y conseguir lo que quieras.

Que aunque uno reciba un tortazo, siempre habrá algo positivo en ello. 

La vida es riesgo, y sin riesgo no hay vida.  No querer "sufrir", evitando para ello "hacer" algo, nos paraliza, y no vivimos.  
La felicidad siempre tiene un precio, y a veces, no queremos perder nada, y preferimos quedarnos como estamos. La actitud de víctima, ya la conocemos, y con ella recibimos atención. Si dejamos de estar allí, ¿donde estaremos? Si no te arriesgas, nunca lo sabrás.

Os propongo superar el miedo. Aceptar y tomar lo que HAY en nuestra vida, y con ello, seguir avanzando, y viviendo.  "Esto es lo que hay en mi vida, esta es mi familia, este es mi país, est@ soy YO" 
Y a partir de ahí, con resiliencia, y amor, estamos por fin VIVIENDONOS. Con los ojos abiertos. En el aquí y ahora.



Para terminar, os copio un pequeño fragmento de una página que he encontrado y que me parece de gran sabiduría:

Valorar las pequeñas cosas:

- Pececillo, ¿dónde vas tan deprisa?
- Estoy buscando el mar.
- Pero el mas es esto, aquí, donde tu estás.
- No puede ser. Esto no es más que agua.

Y el pececillo siguió nadando a toda velocidad.

Muchos de nosotros funcionamos a menudo como ese pececillo, que busca lejos algo mágico y grande que le aporte felicidad, sin darse cuenta de que lo que tanto anhela se halla simplemente ante sus ojos.

La facultad de ver el mar en esta “simple agua” que nos envuelve no es una habilidad reservada sólo a cerebros privilegiados, al contrario. Conseguirlo requiere, simplemente, que estemos atentos para rescatar, de cada día, pequeños y maravillosos momentos por los que estar agradecidos.
http://www.resiliencia.org/

miércoles, 21 de diciembre de 2011

MI RABIA

En estos momentos de mi vida siento una tremenda rabia interior. Siento como está dentro, y cómo lucha por salir y mostrar su cara. Desconozco el motivo, aunque una pequeña intuición me habla de las cosas que he visto recientemente...

Hoy, identifico mi rabia, que se me muestra en mezcla de nerviosismo y ansiedad. De enfado, impotencia y necesidad de gritar...
Yo, que dejé de gritar hace mucho tiempo....  Me doy cuenta de que, hoy, ahora, necesito GRITAR, para expulsar todo lo que llevo contenido dentro.

Siempre quise evitar enfadarme, gritar y discutir, y hoy, sin saber cómo ni por qué, puedo sentirme en ese lado de la moneda. Esa parte oscura que todos llevamos dentro y tratamos de ocultar. Es un fuerza que me empuja con tremenda determinación.

Y ¿cómo soltar mi rabia sin herir a los demás?  Pues.... buscando un lugar de soledad, en el que pueda estallar sin salpicar nadie.

Y ¿qué pasa si lo necesito AHORA? ¿Y justo ahora estoy rodeada de personas que no tienen la culpa de mi necesidad?  Pues.... que intento RESPIRAR para que no me explote el corazón por dentro.

Hoy, reconozco que mi parte dormida, ya no está durmiendo.... Está ansiosa por mostrar su cara, y forma parte de mi y de mi vida.

Y sinceramente.... hay algo en este sentir.... que me gusta!  Aunque no consigo identificar el qué....

miércoles, 7 de diciembre de 2011

¿Y TU QUÉ ERES?

Recientemente aprendí que las personas podemos ser VISUALES, AUDITIVAS o CINESTÁTICAS.
Dependiendo que cómo seamos, al recibir una información del exterior, la comprenderemos más y mejor en función del modo en que la recibamos.
Es decir, si somos visuales, nos quedaremos más con las cosas que vemos o leemos, y menos con las palabras escuchadas.
Por contra, si eres auditiva, necesitarás que te "digan" las cosas, más que verlas.

Conocer cómo somos, nos facilita la comunicación con las demás personas. Así pues, en una pareja, si ella es auditiva y él visual, cada uno necesita recibir la información de una manera. Ella querrá que él "le diga" que la ama. Y él, se conformará con "verla" cada día a su lado.
Si ella le dice a él lo que necesita o quiere, mejor que se lo diga por escrito (con un mensajito por el móvil basta), para que a él no se le olvide.

Si eres cinestática, necesitas recibir la información con "movimiento". Así que mejor que tu interlocutor te hable gesticulando, señalando, .. hablando con acción.

Para saber qué tipo somos, basta con que te fijes cómo emites tu mism@ tu información. ¿Hablas mucho? ¿Qué gestos haces? ¿qué frases sueles decir?
Un ejemplo. Tenemos algo importante que contar a alguien:
              Si dices "escucha, escucha!! tengo una noticia...." eres auditivo.
              Si dices "ya verás que noticia!!..." eres visual
              Y si dices ""voy a contarte una cosa..."  eres cinestático

También puedes intentar recordar situaciones vividas, y fijarte en qué tipo de imágenes o frases vienen a tu cabeza. ¿Recuerdas con más facilidad las palabras que te dijeron o dijiste?, ¿te ves "haciendo" algo?,  ¿o son sólo imágenes?

Conocernos, nos ayudará a relacionarnos mejor con los demás. Yo desde que descubrí que soy auditiva y mi pareja visual, ya no le exijo que me "diga" todo lo que quiero oír. Y si quiero que se entere bien de lo que le cuento, le mando un mensajito, y listo!

Y tú, ¿qué eres?

miércoles, 30 de noviembre de 2011

POLARIDADES

Al integrar en mi vida mi polaridad rechazada, la Madrastra, y convivir con ella junto con mi otra polaridad, Blanca Nieves, me doy cuenta de cantidad de cosas....

Ya no malgasto energía intentando ocultar a la Madrastra, con lo que mi capacidad para VER más y mejor se acentúa., se expande...
Y ya no pongo en los demás mis actitudes rechazadas de madrastra, con lo que mi relación con los demás es mejor y más sana, más real.

Después de ser Caperucita Roja y el Lobo, y haber visto que en mi cuento no aparecía el cazador, descubro en mi nuevo cuento que soy Blanca Nieves y La Madrastra.

Las piezas van encajando poco a poco... Y mi puzzle va tomando forma, conciencia. Comprendo mis actitudes. Y a partir de ahí, puedo tomar un nuevo lugar. Una posición distinta y nueva para mi: el centro.  El equilibrio entre mis polaridades.

Blanca Nieves se deja matar, de una forma inocente. La madrastra mata, para ser vista.  Con lo que el punto medio sería: NI MATAR, NI DEJARME MATAR.

Si mi supervivencia consiste en la lucha por el poder, me aferraré a una de estas polaridades, alternando paulatinamente.

Al verlo, y tomar conciencia, puedo tomar otro lugar. Y hoy, soy la misma de ayer, y a la vez soy distinta. Pues sigo siendo yo, desde otro lugar. Con los mismos ojos y con más visión. Con las mismas piezas del puzzle, más ahora puedo ver más piezas que antes.

El camino no es fácil, y sin embargo, qué maravillosa sensación descubrirme, y quitarme el disfraz que un día me puse sin darme cuenta....

jueves, 24 de noviembre de 2011

PRINCESAS Y MADRASTRAS

Cuando somos pequeños, nos cuentan cantidad de cuentos infantiles. Todos llevan un mensaje oculto, que sin darnos cuenta, se nos graba en el inconsciente.
Y cuando somos adultos, al intentar recordar uno de esos cuentos, descubrimos que solo recordamos ciertos fragmentos, o cambiamos el desarrollo, o lo mezclamos con otro cuento.
Resulta que cada uno de nosotr@s hemos tomado las partes del cuento según nuestra forma de ser y nuestra vida.

Hace un año, me puse a escribir el cuento de Caperucita Roja, y al terminar y compararlo con la versión original, descubrí que había cambiado considerablemente la historia.  ¡Qué sorpresa me llevé!  ¿Cómo lo había cambiado tanto?
Pues es que, como os digo, cada uno se queda con su interpretación particular, en función de su persona.

Y nuestra personalidad, creada en función de las cosas que vivimos y experimentamos, siempre tiene un lado positivo y otro negativo. Luz y oscuridad. Virtudes y defectos. Cualidades y manías.

En definitiva: que todos tenemos un príncipe o una princesa y un ogro o una madrastra.

Me cuesta ver mi lado "madrastra", pues me fastidia comprobar que esto es así. A todos nos hace "pupa" descubrir aspectos negativos propios.

Pero lo importante es ACEPTARLO. Porque solo si acepto mi lado negativo, puedo dejar de "taparlo" inconscientemente. Con lo que, dejo de gastar energía en este taponamiento, y puedo emplearla en potenciar mi lado positivo.

Si yo soy Blanca Nieves, soy bella, inocente, dulce, cariñosa y hacendosa. Pero también soy la Madrastra, y soy cruel, insegura, envidiosa, y mentirosa.

Ahora bien, al dame cuenta de esto, y aceptarme, hago un pacto entre mis polos opuestos, y sin juzgarme, procuro potenciar mi lado Princesa, sin intentar luchar contra mi lado Madrastra.

Si quieres descubrir un poco más de ti, escribe el cuento que primero te llegue a la mente, sin pensar en lo que escribes y sin juzgarte. Simplemente intentado recordar el cuento. Y luego lo lees y lo comparas con la versión original. Y después... ¡tu mismo de darás cuenta! Es un trabajo personal y propio, que solo puedes hacer tu sol@.

jueves, 10 de noviembre de 2011

META ANHELADA

En este viaje de la vida, uno va eligiendo destinos a los que desea llegar. Unas veces llega, otras no... A veces nos quedamos en el camino, por pereza, o por miedo a seguir avanzando, o quizás porque en ese punto del camino uno se da cuenta que está muy a gusto, y decide quedarse allí, bien por un rato, bien para siempre.

Hace mucho tiempo que sueño con un destino....


El viaje iba a ser largo, y requería de ciertas paradas para revisar mi auto. Pero no pensé en los riegos, solo veía en mi mente el destino anhelado, y eso superaba la posibilidad de contemplar los peligros. Así que cogí mi coche, le puse gasolina, y arranqué... Y comencé mi viaje con mucha ilusión. Sin miedo. Decidida y tranquila.
Al atisbar el primer cartel de la autopista, mi felicidad fue completa, pues sabía que conducía por el camino correcto. Y seguí avanzando....
Entonces, justo cuando llegaba a la primera estación de revisión de mi auto, percibí un fallo en el motor. Hacía un ruido raro, y no tenía muy buena pinta...   Así que paré enseguida, y avisé a un técnico especialista. La cosa no pintaba bien.... Y mi ilusión fue destruida cuando el técnico me dijo que el coche no podía seguir avanzando. Que tenía que volver a mi casa, repararlo, y entonces podría volver a emprender el viaje.

Me derrumbé... Y volví a casa muy triste. Y después de reparar el coche, no tenía ganas de volver a emprender el viaje. Decidí descansar y dejar pasar el tiempo para olvidar la tristeza y la decepción.

Pasó un año hasta que decidí volver a coger mi auto para llegar al destino anhelado. Así que volví a poner gasolina y repetí el proceso.

Circulaba tranquila, aunque en esta ocasión tenía un poco de miedo.

 La autopista me decía que iba por el camino correcto, y mi coche parecía estar en perfectas condiciones. Aún así, tenía miedo, y quise parar a hacer una revisión.
Lo hacía para quedarme tranquila y poder continuar, pero... resultó que el técnico vio que algo no funcionaba bien!!  Y me aconsejó volver de nuevo a mi casa, y llevar mi coche a otro especialista, para que le hiciera una intervención. Al parecer, mi auto tenía una tuerca de más, y era conveniente quitarla.

Así que volví a mi casa.... Triste y desolada....  ¿Por qué no vieron aquella tuerca la primera vez? Me hubiese ahorrado el segundo disgusto....

Repararon mi coche, y el especialista me dijo que probara de nuevo. Ahora el coche estaba en perfectas condiciones, según él. Y no tenía nada que temer.

Pasó el tiempo, y no sabía qué hacer... Quería llegar a mi destino, pero tenía mucho miedo. Y buscaba otros posibles destinos, de más fácil acceso, o más atractivos, para olvidarme del primero.

Busqué y busqué.... Y no me convencía ninguno. Así que volví a coger mi auto y salí directa a mi meta. Pero tenía tanto miedo, que en el camino, justo antes de coger la utopista correcta, buscaba con la mirada otras posibles salidas que me llevaran a un destino mejor. Un destino divertido, y que no me recordara nunca mi meta anhelada.
Ví tantos, que casi me pierdo en el intento.... Me mareé, hasta caer desmayada, y solo pude levantarme gracias a las manos de mi familia y amigos, que estaban junto a mi, y no me había dado ni cuenta. Entonces comprendí que otros destinos no me quitarían las ganas de llegar al primero, al que realmente deseaba llegar.

Resultó que entre todas las vueltas que había dado, había ido a situarme en la autopista correcta, y mi coche avanzaba solo hacia mi meta deseada. Al principio, me entró el pánico, y  me vi embarcada en el viaje sin querer. Luego, poco a poco, sonreí. Y me armé de valor para olvidar mi miedo, y continuar.

Había pasado ya la primera revisión obligatoria, y mi coche funcionaba bien. Estaba contenta, y mis miedos se iban desvaneciendo...
Entonces, llegué a la segunda revisión, y... mi sueño volvió a desplomarse!! El técnico me dijo que tenía una fuga de aceite. Que  no podía circular en esas condiciones.
Así que volví a llevar el auto al taller, y mientras lo reparaban, no podía dejar de llorar.... Estaba tan triste...

Al llegar a casa, me replanteé la idea de volver a intentarlo. ¿Realmente quería llegar a ese lugar? ¿Merecía la pena?  Si era así, tenía que llevar el coche a un buen taller, y que me aseguraran que la próxima vez no fallaría. Pero ningún mecánico me lo aseguraba. Todos decían que el coche estaba bien. Y que había sido "mala suerte".
Yo no me fiaba.... Y pensé en la posibilidad de coger otro auto, de alquilar uno aunque fuese muy caro. Pero resultó que en mi país no había casas de alquiler de vehículos....
Mi hermana me ofreció su coche, pero me dijeron que estaba prohibido, que en mi país no estaba permitido hacer ese viaje con un auto que no fuera propio.

Así que decidí dejar pasar el tiempo, y descansar....

Y un buen día, me levanté y decidí volver a emprender mi viaje!!   Me llené de positividad y alegría, y aparté mis miedos. "Esta vez sí " me decía a mi misma...     "Pues el auto parece estar bien, la gasolina es de buena calidad, y no tengo por qué temer, solo ha sido mala suerte."


El viaje me lo tomé con mucha tranquilidad, sin forzar el auto. Velocidad controlada, y revisiones periódicas.

Todo iba bien, y ya estaba llegando a la mitad del camino!!  Casi no me lo creía.... Iba a alcanzar mi sueño!!!
Estaba felíz y radiante. Y mis miedos aparcados, fueron desapareciendo...


Entonces, mi coche volvió a fallar!!!!  Otra fuga de aceite......   ¡Qué decepción! ¡Qué dolor! ¡Qué pena! .... De nuevo, mi sueño hecho añicos.....  Y esta vez estaba ya muy lejos de casa......

Volví a llevar el coche al taller. Estaba destrozado.  Así que dediqué un buen tiempo a repararlo y arreglarlo.

Pero ya no quería volver a conducir. Mi "mala suerte" ya me había superado... ¡No podía más!  Y me negué la ilusión de volver a emprender el viaje.

Estudié otras alternativas para poder llegar a mi destino sin tener que conducir mi auto. Y compré un billete de autobús que me llevaba al mismo lugar. Solo iba a perderme el viaje en auto, que aunque es algo bonito, mi experiencia no lo corrobora así.

Así que aquí estoy hoy con mi billete, dispuesta a coger el autobús. Lo malo es que el autobús no pasa todos los días, y he de esperar su llegada. Pero tarde o temprano llegará.  Y me llevará en un abrir y cerrar de ojos a mi anhelada meta.

A veces, se me hace larga esta espera...   Tanto, que incluso me planteo volver a coger mi auto...  Pues en todo este tiempo de espera, me he dedicado a mejorarlo. Ha estado en el taller periódicamente, lo he lavado, pintado, puesto nuevas luces, y unas mejores ruedas. No es perfecto, pero es como si fuera otro coche, pues ha cambiado. Tiene más capacidad para soportar largos viajes, y un mayor alcance de visión. Sus frenos están perfectos. Y aquella tuerca de más ya no está. Tiene todo lo necesario para emprender el viaje.  Solo me falta un cosa: aventurarme sin pensar demasiado.

Quizás haya un día en que me lance a la aventura, y emprenda de nuevo mi viaje.... O quizás nunca lo haga...

 Pero haga lo que haga, yo tengo mi billete de autobús. Y eso me da tranquilidad. Porque de una forma u otra, se que voy a llegar mi meta anhelada.....

viernes, 28 de octubre de 2011

REACCIÓN DESPROPORCIONADA

Mi último escrito es un claro ejemplo de lo que sucede cuando uno pilla la "gripe del crecimiento", de lo que ya os hablé un día.

Esos momentos duros, en los que uno sufre viéndose a sí mismo y a su ego, y que una vez que se pasa la "fiebre", uno se levanta más alto, pues ha "crecido" en su interior.



Cuando una persona cae en sus R.D.R. (Reacciones Desproporcionadas Repetitivas), no se da cuenta de lo que está haciendo.


LLeva mucho tiempo cayendo en esas RDR, que un día, uno mismo las creo como autodefensa para algo, y que poco a poco se fueron convirtiendo en un MECANISMO cotidiano.



Si yo tomo conciencia de cuales son mis RDR, en el momento de vivirlas estaré como siempre, enganchada a mi ego y a ese gustito que da permanecer en el enganche, pero en lugar de seguir enganchada todo el día, habrá un momento en que me daré cuenta de que estoy enganchada a una RDR, una realidad imaginariamente exagerada para mi. Y podré poco a poco ir soltando ese enganche, aunque haga "pupa".




Eso es lo que a mi me ha sucedido.  Ese día, un pequeño "gesto" externo, me hizo tambalear, hundirme, y sentirme criticada, abandonada, no querida, juzgada, .....  Y me puse exageradamente triste. Y permanecí en ese enganche de tristeza un buen ratito....  Hasta que hubo un momento en que abrí los ojos. Y pude verme en mi manejo.  Ese pequeño gesto que me había hecho tanto daño, no era para tanto.... No era nada grave, como para que yo me cayera de esa forma.  Me costó un poquito aceptarlo, y salir de allí, pero cuando lo hice, sentí mucho ALIVIO, pude respirar, y ponerme en pie.

Conforme uno va dándose cuenta de cuales son sus mecanismos, cuando se mete en ellos , éstos van cambiando de FORMA. Yo al principio, tomaba una actitud de VICTIMA, como ya os conté. Y ahora, esta actitud consigo frenarla. Lo que hace que mis RDR actuales tomen otra forma, y salgan a la luz otras actitudes propias, y sea capaz de ver más lejos y mejor. Es decir, que poco a poco, voy descubriendo más de mi misma. Y soy capaz de ir corrigiendo, que no negando ni culpabilizando, ciertas actitudes que frenan mi felicidad y mis relaciones con los demás.

Hoy puedo decir que me he levantado, soy más alta, y mis ojos tienen mayor alcance de visión.




Gracias a todos lo que estuvisteis a mi lado en mi caída. Pues en mi malestar encontré el cariño y la presencia  necesaria para soportar ese dolor.

 Fuisteis como un paño de agua fría puesta en mi frente, que aliviaba un poquito mi estado febril.

lunes, 24 de octubre de 2011

DECEPCION y RETIRADA

Hoy estoy decepcionada. Y triste. Tocada y hundida podría decir.  Y es que hoy me he mostrado, con naturalidad y espontaneidad, y he recibido una torta.  No se si ha sido lanzada contra mi, o me ha llegado de rebote, pero así ha sido.

Yo me implico, me veo a mi misma, y lo comparto, y no me parece justo que mis palabras se usen como arma de destrucción masiva.

Hay un momento, y este es mi momento, en que uno no quiere ni puede seguir avanzando. Que tiene que parar. Y darse un respiro. Cambiar de aires, de rumbo, de metas, ....  Llamémosle "tomarse unas vacaciones" en su crecimiento interior.

Y yo hoy siento que tengo que tomar aire. Apartarme un poco, para ver con mayor claridad.

Mis sentimientos hoy son bastante negativos. Así que voy a respetarme, y dejarme estar. Me voy a distanciar de lo que me ha provocado esta tristeza, y quizás dentro de un tiempo, tome otra visión más positiva. de lo que me sucede.

Todos somos humanos, y a todos nos pasa que tenemos días grises. Yo llevo un par de tormentas fuertes, y necesito ver el SOL. Así que voy a descansar un tiempo. Paralizo el estudio de mi misma, y mis conductas, pues estoy saturada y no consigo salir de esta saturación. No veo la luz, ni de lejos.

Así que me retiro, para tomar conciencia de una forma pausada. Desde otra perspectiva.

miércoles, 19 de octubre de 2011

ACTITUD POSITIVA

Cada día me convenzo más de que cuando estamos en una actitud positiva, las cosas funcionan mejor. Nuestro cuerpo está sano, las relaciones humanas son placenteras, los resultados esperados son los mejores, ... en definitiva, que emitimos ondas positivas con nuestra mente, que nos son devueltas como un boomerang en forma de cosas positivas para nosotros.

Todos habréis oído alguna vez el caso una persona enferma gravemente, con pocas esperanzas por parte de los médicos, y que sorprendentemente, se cura!! Y es que tomó una actitud positiva, llena de esperanza y fe.

Os recomendé un libro que explica perfectamente esto. Se trata de EL PODER DE LA INTENCION de Wayne W. Dyer. 


Con este libro aprenderás a usar tu mente, para atraer lo que quieres en tu vida. Salud, dinero, amor... ¡lo que sea! 
Yo personalmente, no es que siga al pie de la letra todas la recomendaciones que el libro hace. Pero si que entiendo y compruebo a diario que todo lo que pienso, emite una energía al nivel de mis pensamientos, que provoca en el universo una devolución de aquello pensado.


Si estoy triste, y mi mente continuamente está recordando mi pena, y los momentos malos, estoy emitiendo una onda de baja energía. Si estoy alegre, con ilusión y fe, estoy emitiendo una onda muy buena. 


Con lo que, es importante reconocer primero en qué emoción nos encontramos. Después, darnos cuenta de lo que estamos pensando, si es positivo o negativo. Y a continuación, usar nuestras herramientas emocionales para salir de lo negativo si es que estamos en ello.
 No se trata de salir corriendo de esa emoción. Antes de cambiar esa negatividad, date un pequeño respiro. Respeta tus emociones, y date tu tiempo. Estás ahí por algo. 
 Y cuando hayas tomado conciencia de tu sentir, toma la actitud adecuada para el cambio. 






Para ayudarnos a estar en positivo, os recomiendo evitar toda información negativa. En nuestra sociedad, las noticias son casi siempre referentes a desgracias, catástrofes y cosas malas (economía, robos, ...). Pero casi nunca dedican una parte a contarnos lo bueno que está sucediendo en el mundo. Y esto hace que constantemente nuestra mente piense en esas cosas negativas. Lo que hace que sigan ocurriendo, con la misma o mayor intensidad.
Si recibimos noticias positivas, emitiremos ondas altas que compensarán la balanza. 
Así que desde aquí propongo a todos los que está en su mano, que por favor, señores de la comunicación, emitan también cosas bonitas, sucesos de amor y belleza, y que se muestre todo lo bueno que hay en el mundo y en nuestras vidas. 


Como dato positivo, os diré que cada día nos cuentan más noticias positivas, aunque todavía el volumen se pequeño con respecto a las negativas. Poco a poco, la cosas están cambiando a mejor!!


¡Estar felices! ¡Y seréis felices! 

domingo, 16 de octubre de 2011

LA FAMILIA Y SU CONCIENCIA

Cual ha sido mi sorpresa, que he visto que la publicación que más os está gustando es en la que os hablo de lo que es para mi LA FAMILIA...  Y visto que este tema os interesa, voy a hablaros un poquito más de esto...
Ahora que llevo un tiempo asistiendo a talleres de Constelaciones Familiares, creo que mi visión sobre La Familia es más amplia. Así que voy a contar un poco, la visión de la familia desde esta perspectiva, tomando textos de Bert Hellinger.



Según Bert Hellinger, en toda familia o grupo, actúa una conciencia colectiva inconsciente,  unas leyes que rigen el sistema familiar o grupal.
Esa conciencia colectiva es distinta de la personal individual y consciente. 






La conciencia personal la vivimos como un "sentido" mediante el cual percibimos inmediatamente lo que está bien o mal. Por eso, si creemos que hemos hecho algo malo, tenemos "mala conciencia". 


La conciencia colectiva  no tiene un efecto personal, sino que tiene un efecto colectivo, o sea que es una instancia de la que participan varios miembros de la familia de la misma manera. Cuando uno de los miembros no es reconocido o se le olvida, esta conciencia se ocupa de que esa persona más adelante vuelva a ser representada por otros miembros de la familia.


La concienca personal consciente sigue tres necesidades.


  •  La primera es la de PERTENENCIA. Si yo hago algo que pone en peligro la pertenencia, tengo una mala conciencia que me lleva a cambiar mi actitud como para volver a pertenecer. 
  • La segunda es la necesidad de COMPENSAR EL DAR Y EL TOMAR. Esta necesidad posibilita el intercambio entre los miembros de un sistema. Si yo he recibido algo bueno, siento la necesidad de querer compensar. Pero dado que siento que pertenezco, y dado que amo, doy un poco más de lo que he recibido. La otra persona siente lo mismo, también da un poco más y de esa manera el intercambio va aumentando. La relación se va profundizando.  Sin embargo, esta necesidad de compensación también tiene un lado negativo: si alguien me hace algún daño, yo también siento la necesidad de hacerle algo. En general le hago un poco más de lo que él me había hecho. Luego la otra persona hace lo mismo, y así el intercambio aumenta en lo grave. Esa necesidad de justicia y venganza es tan grande que a menudo se sacrifica la necesidad de pertenecer.
  •  La tercera necesidad es concerniente al orden, o sea que sean válidas y se cumplan ciertas REGLAS DEL JUEGO. La persona que cumple con ellas se siente perseverante; la persona que no las cumple siente que por ello debe pagar un precio, por ejemplo un castigo.
La conciencia colectiva tiene las mismas necesidades pero de manera diferente:
  • Tiene una necesidad de PERTENENCIA para con todos los que forman parte. Es decir, que si un miembro queda excluido, esa concienca trata de restablecer la totalidad llevando a otro miembro a que represente a esa persona.
  • También tiene necesidad de COMPENSAR. Pero esta conciencia no tiene compasión alguna hacia el miembro posterior elegido para restablecer la pertenencia y la compensación, lo sacrifica en pos de la necesidad colectiva.
  • La tercera es una necesidad de ORDEN, según el cual, las personas que estuvieron antes tienen prioridad ante las que vienen después. Por ese motivo los padres tienen prioridad ante los hijos, el hijo mayor tiene prioridad ante el que nació en segundo lugar, etc.. Siempre que es infringido ese orden, por ejemplo cuando un hijo se inmiscuye en los asuntos de los padres, si por ejemplo quiere expiar una culpa de los padres, esa conciencia colectiva castiga esa intención condenandolo al fracaso. 
 Queda claro pues que existe una conciencia colectiva, en cada familia o grupo, que para mi es como una energía, que une a los miembros. Sabemos que en el cielo, las estrellas están agrupadas en constelaciones. Que existe una fuerza de atracción que hace que ese grupo pertenezca a esa constelación. Pues yo lo veo así, de esa forma tan sencilla....   Somos estrellas en la tierra, conformadas por nuestra propia constelación, nuestra conciencia colectiva familiar.

viernes, 7 de octubre de 2011

EL ESTRÉS

Cuando nos dejamos llevar por nuestra mente, sin prestar atención a las señales del cuerpo, terminamos enfermos, doloridos, agotados, ...   Y es que hoy en día, nos hemos acostumbrado a vivir en un continuo estrés, de tal forma que estamos todo el día "pensando" en lo que "tenemos que hacer", y vamos corriendo de un sitio a otro para llegar a todo.

Parece que nuestro EGO necesita tener estrés. Es como que si no haces un montón de cosas, no tuvieras vida. Se empeña en hacernos creer que no somos "nada" sin estar ocupados. Necesitamos alimentarnos de ese estrés para convencernos a nosotros mismos de que de esta manera SOMOS.





La mente me dice: TENGO QUE...  Y se olvida de cómo está nuestro cuerpo y de qué es lo que necesitamos.

Es verdad que en el mundo actual en el que vivimos, nos vemos sumergidos en este estrés, y es difícil "descolgarse" de esa dinámica. Es como que si "no sigo el ritmo" que se me "impone", me siento un bicho raro. Pero está en nuestra mano ESCUCHARNOS. Sentir nuestras tripas, y desde el interior, actuar en consecuencia. Sin fijarnos en qué hacen los demás, o la sociedad en general.



Últimamente, me he contagiado de este fenómeno, casi sin darme cuenta. He seguido a mi ego, como el que sigue una estrella. Mirando arriba. Al objetivo de mi mente. Y ahora, que me doy cuenta de que mi cuerpo, allá abajo, está gritando, pidiéndome socorro, diciéndome que pare, que le preste atención, resulta que lo miro y lleva el cuello roto de tanto mirar hacia arriba.




La mayoría de las dolencias que tenemos, nos vienen por no escuchar nuestro cuerpo. Él nos va enviando "señales", pequeños toques de atención, que si no atendemos, se convierten en gritos de socorro traducidos en fuertes dolencias.

Y a veces hay remedio, y otras no.

Casi siempre lo ignoramos hasta que sus gritos son tan evidentes que ya estamos en pleno resfriado, o con contracturas musculares, o con cualquier otro malestar.
Así que me propongo y os propongo escuchar nuestro cuerpo. Dejar un poco de lado tantos "objetivos mentales", y conseguir un EQUILIBRIO entre las necesidades del cuerpo y las metas impuestas. Sin saturarnos de obligaciones y horarios. Dedicándonos a NOSOTROS un tiempo de escucha interior, de relax, de sosiego. Si no lo hacemos por nosotros, ¿por quién lo vamos a hacer?

jueves, 29 de septiembre de 2011

SOMOS SERES EN RELACION

He aquí unas palabras más de mi amiga Carmen Pérez.  
Todo lo que ella quiera compartir conmigo -y por tanto, con vosotros- es un regalo que merece la pena acoger y leer con atención:


 Meditando sobre la sencillez hacia la que se desarrola, el camino espiritual que nos propone Bert Hellinger, me vienen en el recuerdo cuatro palbras que suamos en Constelaciones y que son mágicas para nuestro mundo relacional.
Mi palabra para ti es :Gracias


Lo he desarrollado un poquito:
Lo siento
 Si
Por favor
Gracias


  Son las palabras sencillas y sanadoras  que Bert Hellinguer recomienda usar en nuestras relaciones  y que se usan en las Constelaciones Familiares Si tienes conflicto, o pesar, o algo sin expresar, en alguna de tus relaciones, imagina delante de ti a la persona con la que te gustaria resonar y armonizar en mayor medida y encuentra cual de esas cuatro palabras sería la adecuada  a pronunciar por ti. No cedas a la tentación de añadir alguna  otra. Una de esas cuatro es suficiente si es la adecuada. Ensaya en tu interior la que encuentres mas adecuada, la que te produce mas calma y armonía, La que te permite percibir lo mejor en ti y lo mejor del otro  Puede ser tan sencillo como eso   


Carmen, mi palabra para ti es: SI

lunes, 26 de septiembre de 2011

CONSTELACIONES FAMILIARES III

Voy a seguir contando un poco más de Constelaciones Familiares: hoy os copio un texto que me ha enviado mi amiga Carmen Pérez, experta en Constelaciones Familiares, y a la que ya conocéis. 


Sus palabras siempre guardan una profunda sabiduría, y es un honor contar con ella para explicaros un poco más de este tema.  Gracias Carmen.


Las manifestaciones de los desordenes, En las constelaciones familiares

Aparecen al configurar una constelación en forma de dinámicas repetitivas

Estas dinámicas fruto del amor ciego son básicamente la siguientes

 
1.        Yo lo llevo por ti     (Soy mas grande que tu)
2.      Yo me voy en tu lugar
3.      La expiación (Si tu no puedes ser feliz, yo tampoco)
4.     La Exclusión
5.      los movimientos de amor interrumpidos
6.     Desequilibrios en el dar y recibir

Todas  esas dinámicas, aunque pretendiendo amar, toman para si algo que pertenece a otro, (el trasfondo que opera detrás  de eso es: no poder tomar la realidad tal y como es y aliviando al otro, a quien amo, yo me alivio a mi mismo del sufrimiento que me produce verle sufrir)

Es una acción y un amor que  va muy encaminado también  a mi finalidad personal de permanecer en paz, inocente, y sin sentimientos de culpa.

De esta ceguera se deriva  que la situación se pierde sin que nadie pueda extraer crecimiento de ella.

La restitución a cada uno de su lugar de dignidad  y de lo que le es propio, crea un movimiento Sanador.


miércoles, 21 de septiembre de 2011

OBSESION

Tal y como voy "creciendo", me voy dando cuenta de mis MECANISMOS. De mi actuar en mi vida, de mis necesidades y mis carencias. De mis obsesiones. De mis neuras...


Es duro verme a mi misma, y descubrir cosas que no me gustan. Pero también es un alivio, abrir los ojos.

Durante mucho tiempo, he estado (y estoy) sumergida en el pozo de la OBSESION. Buscando "algo" en las nubes, una meta a alcanzar que yo me impongo, promovida por mis expectativas, mis miedos, mi necesidad de ser más de lo que soy, de tener lo que no tengo, de sentirme igual al resto..., de poner allí en lo alto la "felicidad imaginada", suponiendo que será lo que tendría que alcanzar.

Y hoy por fin me doy cuenta. De mis años perdidos, de mi vida olvidada. Pues estando allí en las nubes, no me alcanzaba la vista, para verme a mi misma y a mi vida.




Qué a gustito estaba yo, dormida desde el balcón. Pues así evito yo, tomar una elección. La que me hace responsable de tener o no tener, de alcanzar o no llegar, de perder o florecer, de acertar o equivocar....


Voy eligiendo caminos, más a las puertas del destino, me invaden dudas razonables, me obsesiona el olvidado camino que dejé sin escoger, y me quedo paralizada, en medio de dos destinos, invadida por la duda, el miedo, ¡qué locura!   Mi ansiedad así aflora....  


Intento estar aquí y ahora. Vivir mi vida. Verme a mi y a los demás.

Hacerme fuerte para ser capaz de afrontar lo que vendrá, de aceptar la realidad, de perder y ganar. Suelto amarras de seguridad...... ¡quiero vivir en libertad! aunque deje de alcanzar, las metas que un día creí serían para mi....

Vivir significa SENTIR, APRENDER, SUFRIR, SONREIR, GANAR Y PERDER, COMPARTIR, ESTAR AQUI.

viernes, 16 de septiembre de 2011

EN SEPTIEMBRE "hay que..."

Septiembre siempre llega con propuestas. Es el mes en que uno vuelve de sus vacaciones, y ha de comenzar "la vuelta" a la rutina. Pero esta rutina tiene el poder de cambiar en septiembre. Es cuando nos planteamos qué actividades vamos a realizar, cuánto vamos a estudiar, y la dieta que queremos seguir.
Parece que solo exista este mes para armarnos del valor y las ganas que uno necesita para hacer "nuevas" cosas.
Y es que ya desde pequeños, con el comienzo del curso escolar, tenías que afrontar una nueva etapa. Nuevos libros, quizás nuevos compañeros y profesores, ... nuevos zapatos, ..... Y siempre nos prometíamos que "este curso voy a estudiar todos los días".

Ahora, ya de adulta, me doy cuenta de que la cosa no ha cambiado mucho. Me llegan propuestas de nuevos cursos, y me siento en la "obligación" de decidir si hacer alguno, y cual de ellos.... Pero es que precisamente AHORA, aunque el calendario me diga que es el momento de elegir, yo no estoy por la labor....

Es como cuando me dice una amiga: "se que ya tengo una edad.... y que debería proponerme tener hijos... pero es que... realmente no tengo ganas!!"

¿Por qué hacer caso a lo socialmente preestablecido?  Uno a de seguir sus pasos, en función de sus necesidades, y no según lo que "parece" que es lo "normal" o lo "correcto".


Reivindico cursos como los de mi amiga Carmen Nasarre, en los que una persona puede entrar y salir en cualquier momento, octubre, febrero o mayo. Sin necesidad de obligarme a comenzar en septiembre y terminar en junio.

Evidentemente, esto no puede ser en el curso escolar, ya que se trata de su educación. Pero cuando hablamos de hobbies, como hacer pilates o goya, creo que sería un detalle que las organizaciones pensaran más en las necesidades de los alumnos y no en cobrar una cuota de matricula.

Recuerda: sigue tu instinto, y no te obligues a hacer nada que no te apetezca por el simple hecho de que sea lo "normal" para el resto.

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