sábado, 28 de mayo de 2011

ME CAIGO, VEO MI EGO, Y ME LEVANTO

Hoy voy a hablaros mi última experiencia en el proceso de mi crecimiento personal. Os voy a contar lo que viví, cómo me hundí, qué sentimientos tuve, y cómo me levanté.
Para que comprendáis mejor, todo mi proceso, escribirá para este blog mi buena amiga y maestra Mª Carmen Nasarre, la persona que me pone el "candil" de luz para guiarme y ayudarme a VER lo que a mi sola me cuesta.
Y lo primero que voy a hacer es darle las GRACIAS por toda su ayuda, y por compartir en este blog su sabiduría. ¡Te quiero MªCarmen!

Mi proceso:
Siendo yo consciente de mi tendencia, mi "mecanismo" de vida, lo que suelo hacer para "manejarme" en mi día a día, mi EGO, no puedo evitar repetir una y otra vez ese rol. Porque lo he hecho tanto tiempo, que ahora, me cuesta no hacerlo. Y mi tendencia es la siguiente: ante un "problema", sea cual sea su magnitud (que la mayoría de las veces exagero, por mis EXPECTATIVAS creadas), me hundo, me convierto en VICTIMA, y PIDO AUXILIO. Necesito que ME SALVEN.
El otro día, repetí esta secuencia. Y cuando me hundí, me sentí "desesperada", "perdida", y triste. Entonces me puse a CONTAR mi PENA a los demás. Convirtiéndome en víctima necesitada de un salvador. Buscando la atencíón de cuantos me rodean. Esperaba que me dijeran, hicieran, "algo" para sacarme de mi situación. Que me levantaran y me ayudaran a sostenerme.

Cuando mi maestra me pregunto "Qué estaba haciendo??"  Fui consciente de que en ese momento estaba actuando MI EGO. Y aun así, me resistía. Mi ego me hizo entrar en el ENFADO, en la NEGACIÓN. Y no quería escuchar lo que me estaba preguntando. A mi cabeza llegaban "excusas" para reafirmar mi actitud.  Y el enfado me duró casi un día entero!!!
Me veía.... Y a la vez, me negaba!! Todo eran "justificaciones" sin base sólida.
Me sentía SOLA, ABANDONADA, y además me CULPABA de mi actitud infantil. Tenía una mezcla entre mi ego y su empeño en convencerme de que no actuaba mal, sintiendo que los demás no me querían, y mi darme cuenta de mi "mecanismo" de víctima, que me hacía sentir el enfado.
Entonces, me dejé estar. Y esperé.... Y todo ese tiempo lo pasé "luchando" entre esas dos caras: ego y consciencia. Fue un mal trago.

Hasta que hubo un momento, y os voy a decir exactamente cuando fue, que VI  con claridad, me acepté, y volví a ser YO.  Y fue en el preciso momento en que me puse con contacto con Madre Tierra.  Caminaba yo con mi "run run" mental, cuando otra persona hizo un comentario sobre cómo estaba hoy en día la Tierra, y lo mal que estamos actuando los humanos con ella.
 Entonces, siendo consciente de lo "pequeña" que soy, y las maravillas que me regalan el Cielo y la Tierra, me perdoné, salí de mi "juicio" conmigo misma, y el enfado se fue. ¡Y ya está! así de fácil, en un segundo, como un "clis" en la cabeza. Volví de la oscuridad, siendo consciente de luz.

Ahora puedo VER más y mejor que antes. He crecido un poquito más, y todo esto me ha servido para conocer más mi ego y su mecanismo. Que no quiere decir que ya no vuelva a caer, eso es muy difícil, pero por lo menos, cada vez que caigo y me levanto, soy más fuerte y más consciente.

Os dejo con las palabras de Mª Carmen Nasarre, un "candil de luz" para todos los que están cerca de ella.

Palabras de Mª Carmen Nasarre

  Cuando me nombras como maestra, gran vestidura me pones, mi talla es mucho mas pequeña, aprendiz de ser humano, participe del recorrido de la vida, si esa soy yo. 
  Dice un proverbio chino"si te caes siete veces, levántate ocho", la vida en su recorrido nos enfrenta a situaciones de todo tipo, en esos momentos sobre todo los dificiles, es cuando más atentos debemos estar, pues es de éstos de los que más podemos aprender. Nos enseñan dónde esta nuestra debilidad, para verla y aceptarla y al hacerlo nos volvemos mas libres por dentro, pues recuperamos lo que nos dejamos fuera, ampliando nuestra consciencia de nosostros mismos.

Así toda la fuerza que empleamos, en negar lo propio, en rechazar lo que no nos gusta del ajeno, vuelve a nosotros como energía disponible para dar luz a nuestro propio ser en completud.

  Un ejemplo que me ha sido siempre inspirador, es la naturaleza, con su ritmo estable, no varía ni su sol luminoso ni su noche oscura, de manera invariable el sol y la luna se perpetúan para dar el fruto de los días, de las estaciones. ¿Que ocurriría con la vida si el sol se empeñase en quedarse? de esta manera, en el trascurrir de la existencia, los gratos momentos como los amargos son en definitiva momentos del vivir. El que decide quedarse tan solo en uno, está negando la vida, resistiendose a ella. Os animo a que entreis en contacto con la naturaleza, en observar las lecciones de vida, que en el silencio, nos da grandes lecciones maestras.

  Me gustaría terminar con una gran enseñanza de Confucio: "Las cuatro estaciones se trasnforman, cambian y pueden repetirse hasta el infinito; el sabio persiste indefinidamente en la vía moral y en el universo, al trasformarse, se perfecciona. obsevando lo que es estable y fijo, puede apreciarse la verdadera naturaleza del cielo, de la tierra y de todos los seres vivos". Gracias y un saludo.
Te he adjuntado un pequeño relato sufí, ideal para los momentos de "noche oscura del alma" (Ver la columna)

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