jueves, 21 de julio de 2011

EN BUSCA DE LA FELICIDAD

Erase una vez una niña que tenía mucha curiosidad por las cosas. Quería crecer muy rápido, y aprender muchas cosas. Observaba todo a su alrededor, y trataba de comprender cómo era la vida. Todo le provocaba interés, y escuchaba muy atenta las palabras que los mayores decían. Y toda esa información la iba guardando, y procesando....

Tenía tantas opiniones distintas de los demás, que en su cabeza se creó un laberinto de ideas, a cual mejor....   Cada persona veía las cosas de una forma, y a ella no le parecía mal ninguna...Los mayores saben mucho, se decía, así que tienen que tener razón....

Fue creciendo, y cada día, ese laberinto de información se convertía en un gran caos mental.... Estaba CONFUNDIDA.
No sabía distinguir entre lo bueno y lo malo, pues a todo le encontraba algo interesante y atractivo.

Comenzó a cuestionarse cómo era ella en realidad. ¿Como su mama? ¿como su papá? ¿como su tía? ¿o a caso era completamente distinta a todos?  ¿A caso era un bicho raro?
Y siguió su vida, siempre mirando a los demás, esperando que alguien le convenciera de cual era la forma de vivir idónea.


Siempre mirando a los demás....  Y nunca viéndose a sí misma....  
En el fondo, le daba miedo mirarse y ver algo de ella que no le gustara!!   Podría ser distinta, rara, fea, .....   No quería defraudar a nadie, y prefería adoptar la vida y personalidad de alguien a quien ella admirara....  Pero había tantas personas maravillosas!!! que no sabía con cual quedarse.....

Así que trató de averiguar quién era ella en realidad.... Y en su búsqueda, sufrió idas y venidas, caídas y remontadas, ... y durante un tiempo anduvo entre los extremos de las cosas: blanco-negro, todo-nada, felicidad-tristeza, .....   Un camino difícil y lleno de curvas.....  Y siempre con el rabillo del ojo atenta al exterior, a los demás, al más allá,....  esperando una luz que la guiara en su búsqueda.




Ahora, ya es una mujer, y en su interior, su niña sigue estando presente: dudando, cuestionando a la mujer, queriendo imponer su IDEAL de vida.  De vez en cuando, grita desde lo más profundo de su ser, y la mujer trata de ignorarla, harta de sus quejas y lamentos.

Así que hoy, la mujer, que sabe que ese ideal que busca la niña no es REAL, le dice a su niña lo siguiente:

"Mi inocente niña, no busques fuera una luz, una estrella, una mano que te guíe..  pues yo estoy aquí contigo, y  entiendo tu confusión.  Mas no tienes que temer lo que en tu espejo puedas ver. Si me miras, verás solo tu reflejo, una potente luz que es la emanas tu. Mírate niña linda, hay gran belleza en tu vida. Tu tienes lo que quieres, y yo voy a ayudarte a saborearlo, sentirlo... disfrutarlo.  Coge mi mano, y juntas, vivamos mirándonos y mirando nuestra vida, aceptando lo que somos, y dándonos la una a la otra el cariño más grande del mundo. Dí sí a la vida, porque está dentro de ti todo lo que buscas fuera." 

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